Corona (heráldica)
Apolonio. El rey latino, que se decía nieto de Apolo, cuando se formaron los artículos del combate entre Eneas y Turno. Traía una corona de oro de doce rayos, según Virgilio en el párrafo VIII de su Eneida.
Diodoro de Sicilia nos manifiesta que el pabellón de Alejandro y su casco fueron adornados de una corona de oro. David ganó una del rey Melcom, toda enriquecida de piedras preciosas, que se la puso después sobre la cabeza. Y Salomón su hijo y sucesor trajo otra rayonada de oro y engastada de piedras preciosas.
El uso de las coronas como un distintivo o marca de soberanía es muy antiguo. La primera que se fabricó con rayos derechos y ondeados fue para Diodoro de Sicilia nos manifiesta que el pabellón de Alejandro y su casco fueron adornados de una corona de oro. David ganó una del rey Melcom, toda enriquecida de piedras preciosas, que se la puso después sobre la cabeza. Y Salomón su hijo y sucesor trajo otra rayonada de oro y engastada de piedras preciosas.
Índice
- 1 Griegos y romanos
- 2 Coronas en España
- 3 Coronas de dirigentes
- 4 Coronas nobiliarias
- 5 Abusos en el uso de coronas
- 6 Galería
- 6.1 Clases de coronas (Heráldica española)
- 6.2 Ciudad del Vaticano
- 6.3 Andorra
- 6.4 Europa Central
- 6.5 Bélgica
- 6.6 Brasil
- 6.7 Dinamarca
- 6.8 Francia
- 6.9 Italia
- 6.10 Países Bajos
- 6.11 Noruega
- 6.12 México
- 6.13 Polonia
- 6.14 Portugal
- 6.15 Reino Unido
- 6.16 Rumanía
- 6.17 Rusia
- 6.18 Suecia
- 6.19 Supranacionales
- 6.20 Otras coronas
- 7 Coronas como muebles heráldicos
- 8 Referencias
- 9 Véase también
Griegos y romanos
no solo por ser instituidas por coronas triunfales sino también por la
creencia que tenían de que las hojas de laurel no eran tocadas del rayo
de Júpiter.
Estos mismos no se atrevieron a tomar coronas de oro por la aversión
que tenían el senado y el pueblo romano al reinado, no queriendo dar
estas señales a sus emperadores sino por insignias militares de honor y
de virtud. Sin embargo, es cierto que cuando los emperadores morían, el
pueblo romano no les daba estas coronas, pero las toleraba en sus medallas y estatuas y cuando se ponían en el número de los dioses.
Al fin toda esta modestia y cautela romana la mudó el abuso y la
vanidad de sus emperadores, adelantándolo tanto, que no solo usaron de
vestidos y ornamentos reales sino que también se atribuyeron, estando
vivos, títulos divinos, que solo se les daban después de muertos.
Entre los griegos y romanos se encuentra el uso de diferentes formas
de coronas, dándonos claro testimonio de ello sus historias,
particularmente la de estos últimos, en las ocho distintas que daban por
recompensa militar, teniéndose las unas en más estimación que las
otras, según el motivo o causa porque se daban.
- La primera y principal en la estimación era la oval, hecha de mirto o arrayan
y se daba a los generales de ejército y a otros capitanes que vencían a
sus enemigos sin efusión de sangre y por otras acciones singulares. - La segunda era la naval, que consistía en un círculo de oro, relevado de proas y popas de navío del mismo metal y se concedía a los capitanes y soldados que eran los primeros a entrar en los navíos contrarios con espada en mano para los abordajes.
- La tercera, la vallar o castrense, que era también de
oro, relevada de palos y estacas y la daban los generales de ejército a
los capitanes y soldados que derrotaban al campo enemigo y eran los
primeros a flanquear el paso en sus empalizadas.
- La cuarta, la mural, que asimismo era un círculo de oro relevado con almenas y torres de lo propio y se daba al primero que montaba la muralla de una ciudad o castillo sitiado poniendo sobre él el estandarte del general.
- La quinta la cívica, que era hecha de ramos de encina
verde y se honraba con ella al ciudadano romano que había conservado la
vida a otro conciudadano en batalla o en sitio de alguna ciudad la cual
se tenía aun en mayor estimación que las precedentes por haberse dado a
Augusto
con el título de padre del pueblo, mandándose por el senado, para
conservar su memoria, que se hiciesen monedas de oro y plata con su
efigie rodeada de esta inscripción: Divus Augustas Pater y a la parte opuesta de ella grabada una corona con otros caractéres. - La sexta la triunfal, que se formaba de hojas de laurel,
símbolo de la victoria y por esto se daba al general de ejército que
había vencido algún pujante enemigo. - La séptima la gramínea u obsidional, que se componía de grama
y de otras yerbas del campo donde estaba el enemigo y se daba al
general del ejército que obligaba a decampar al contrario abandonando el
terreno que ocupaba y a levantar el sitio que tenía sobre alguna plaza,
villa o ciudad. - La octava la olímpica, que se hacía de cogollos de olivo
y se concedía a los que por su capacidad y saber manejaban a
satisfacción del pueblo romano los encargos de la paz y de la concordia
entre dos enemigos.
decadencia del imperio romano, vino el de coronarse los reyes y
soberanos, poniéndolas también sobre sus escudos de armas por señal de
dignidad, de poder, de soberanía, de autoridad y de imperio. Que con
diversa hechura se diferencia cada una como las de los títulos que por
concesión de los reyes se usan en todos los pueblos civilizados.
Coronas en España
entrepuestos de una perla, levantados, cubiertos de otras tantas
diademas cargadas de perlas, cerradas por lo alto, y sobre ellas unido a
la parte que se juntan un globo de oro centrado y cruzado de una cruz
llana de lo mismo, a causa del título de Rey Católico.
El primero de los reyes de España que se coronó, usando de cetro y vestiduras reales, fue el godo Leovigildo en los años de 574, teniendo su corte en Sevilla; y el rey don Alfonso VIII, con la autoridad del Papa Inocencio II, se coronó emperador de España, dando por eso el título y corona imperial a la ciudad de Toledo.
El príncipe de Asturias
lleva la misma corona cerrada que el rey con la diferencia de poner
solo cuatro diademas en lugar de ocho que tiene la de el soberano. Véase Corona del Príncipe de Asturias
Los señores infantes usan de la misma corona, excepto que no tiene diadema alguna.
Coronas de dirigentes
- una de hierro en Pavía por rey de Lombardía
- otra de plata en Aquisgrán por rey de Alemania
- la tercera de oro en Roma por el Papa, con que se declaraba por emperador del Occidente y protector de la Iglesia.
traían otras veces es de oro como la de los reyes con ocho florones y
un bonete de escarlata en forma de mitra,
aunque no tan larga y apuntada con dos listas franjadas al cabo,
pendientes una a cada lado, abierto, elevado y mantenido de dos diademas
de oro cargadas de perlas, una a cada lado de la abertura, y saliendo
del medio de ella otra diadema de lo mismo, que sostiene un globo
centrado y cruzado de una cruz de oro.
La de los reyes de Inglaterra es de oro realzada de cuatro flores de lis
(por una imaginaria pretensión al reino de Francia) entrepuesta con
cuatro cruces patees, a causa del título que se les dio de defensores de
la fe y que han perdido por haberse separado de la religión católica
cubierta de cuatro diademas cargadas de perlas y sobre el lugar donde se
juntan sus puntas un globo de oro cruzado de una cruz igual a las
otras. Es más similar a la corona del Príncipe de Asturias.
La de los reyes de Escocia es similar a la de los reyes de Inglaterra, pero sin las perlas.
La de los reyes de Francia, antes de la revolución de fines del siglo XIX
estaba también formada de un círculo de oro con ocho flores de lis,
cerrada de las mismas diademas cargadas de perlas cerradas, unidas y
surmontadas de una doble flor de lis, que es la cimera de Francia. Pero después que eligieron los franceses por su primer emperador a Napoleón Bonaparte tomaron para corona propia del imperio francés.
La de archiduque
es un círculo relevado de ocho florones, cerrado con un bonete redondo
de grana cubierto de cuatro diademas cargadas de perlas y sobre ellas,
un globo de oro surmontado de una cruz de lo mismo.
La del gran duque de Florencia o de Toscana
es una corona abierta casi a la antigua, guarnecida de dos grandes
flores de lis esparcidas y de muchas puntas o rayos agudos y curvos
entremezclados y terminados de pequeñas flores de lis.
Los señores que tienen tierras con título de principado
se sirven de la corona a la antigua, el círculo de oro, esmaltado de
diversos colores y levantado de doce puntas o rayos derechos y agudos,.
Los electores del imperio traen un bonete de grana, la vuelta
levantada con ocho puntas circulares de armiños, diademado de un medio
círculo cargado de perlas, cimado de un globo centrado y surmontado de
una cruz de oro. Bien que estos bonetes no son tan privativos de los
electores que no los tomen también otros soberanos y príncipes de
Alemania, donde hay otros que también son coronaciones de diferentes
hechuras, que no pasan ni se tienen sino por cimeras.
El dux de Venecia,
antes de usar de corona en calidad de rey de Chipre, traía un bonete
grande curvo con punta de tela de oro, rodeado de un círculo de lo
mismo, con puntas y pequeños globos en ellas, cubierto de pedreria, con
dos lazos o franjas con puntas pendientes de la propia tela, y puestas a
los dos lados.
El dux de Génova usa ya también de corona por rey de la isla de Córcega pero anteriormente traía un bonete de terciopelo negro piramidal, galoneado de oro.
El sultán o emperador de los turcos no usa de corona de oro sobre su cabeza ni menos sobre el escudo de armas. Pero trae un gran turbante vacío por dentro y cubierto por fuera de una tela fina blanca de algodón,
redondeada por medio de un hilo de alambre areado que lo tiene
entendido y le da su forma, adornado en cada uno de sus dos lados con
una riquísima joya de diamantes y carbunclos de donde salen dos plumajes de garza
y penden gruesas perlas y algunas veces crecientes o medias lunas que
son las armas de su imperio, teniendo dos cadenas de oro y pedrería que
pasan de uno a otro lado por delante del turbante.
Los bajáes y otros grandes señores de aquel país traen un turbante de diferente forma, que hace cada uno a su fantasía.
Coronas nobiliarias
símbolo titular y por distinción de la dignidad que pertenece a cada
uno, pues ninguno por su nacimiento tiene derecho a timbrar con corona
su escudo, sino los hijos primogénitos de emperadores, reyes y príncipes
soberanos. Sin embargo, está concedido este honor a los duques, marqueses, condes,
etc. no por su persona ni menos por su nacimiento sino por la dignidad y
jurisdicción de los estados y tierras que poseían que por ser diferente
la forma de cada una, se describirán por el orden siguiente.
- La de los duques que son grandes, es toda de oro engastado el círculo de pedrería y perlas, realzado de ocho florones, semejantes a las hojas de apio o perejil. La corona ducal no debía nunca ponerse sin el manto forrado de armiños, por ser todo propio de esta dignidad. Véase corona ducal
- Los duques que no son grandes, los generales de ejército, los almirantes
y otros títulos semejantes y de igual carácter, según la opinión de
algunos, pueden traer la misma corona que los duques grandes. Algunos
quieren sin embargo que su corona tenga alguna diferencia de forma que
como la de éstos es de oro, sea la de los otros de plata, pareciéndoles
por esto a muchos que los florones sean también bajos, y al modo de las
hojas de trébol.
- Los duques que no son grandes, los generales de ejército, los almirantes
- Los marqueses la traen sobre sus armas, y no en otra parte:
es de oro realzada de cuatro florones con doce perlas puestas entre los
florones de tres en tres y sobre pequeñas puntas que las levantan del
círculo engastado de piedras y de perlas. - La de los condes es también de oro, guarnecido su círculo de
pedrería, y realzado de diez y ocho gruesas perlas: esta corona la traen
sobre sus escudos de armas y no en otra parte. Véase corona condal - La de los vizcondes consiste en solo un círculo de oro puro o una corona esmaltada y relevada de cuatro perlas gruesas sostenidas de puntas de oro.
- La de los barones
es un solo círculo de oro esmaltado y rodeado en banda de un brazalete
doble o filete de perlas comunes, viniendo a ser el todo como un bonete.
poner las mismas coronas en sus armas que por los títulos usan los
maridos en las suyas.
Abusos en el uso de coronas
Esta es la regularidad que hay de coronas y se observa en todo elmundo a excepción de aquéllos que, llenos de vanidad o de ignorancia,
acostumbran poner en sus armas indiferentemente cualquiera corona o
creyendo que el ponerla de duque, marqués, conde, etc. consiste en la
voluntad del grabador
o al arbitrio del que las usurpa. Pero este abuso confunde las
dignidades y aun los grabados de nobleza y por tanto sería útil y
conveniente proscribirle.
Para evitar esos abusos y otros que estaban ya introducidos en los años de 1586, Felipe II, rey de España, mandó expedir un real edicto, fecha en San Lorenzo en 8 de octubre del mismo año, cuyo tenor es como sigue:
- Otrosí, por remediar el gran desorden y esceso que ha habido y hay en poner coronas en los escudos de armas de los sellos y reposteros; ordenamos y mandamos que ninguna ni algunas personas puedan poner ni pongan coroneles (voz general para la inteligencia de las coronas en aquel tiempo) en los dichos sellos ni reposteros, ni en otra parte alguna donde hubiere armas, escepto los duques, marqueses y condes, los cuales tenemos por bien que los puedan poner y pongan, siendo en la forma que les toca tan solamente y no de otra manera, y que los coroneles (esto es, las coronas) puestos hasta aquí, se quiten luego y no se usen ni traigan ni tengan mas.
- Para la observancia de este decreto se impone en él la pena de diez mil maravedís por cada vez que se incurra en la trasgresión y cuya exacción se aplica en la forma ordinaria por terceras partes al denunciador, juez que lo sentenciare y obras pías.
coronas en los escudos de armas, etc., a excepción de los duques,
marqueses y condes, deben entenderse también exceptuados los vizcondes y
barones, las ciudades, villas y lugares que por privilegio especial
tienen permiso de ponerla, habiéndola usado antes y después de esta
pragmática la villa de Madrid por concesión de Carlos V llamada por esto coronada y otras familias que por servicios muy señalados tienen esta prerrogativa de los reyes.
Galería
Clases de coronas (Heráldica española)
Ciudad del Vaticano
Tiara (o triple corona) |
Andorra
Copríncipes |
Europa Central
Corona del Sacro Imperio Antigua representación heráldica |
Corona del Sacro Imperio Moderna representación heráldica |
Corona imperial Imperio austríaco |
Corona imperial Imperio Alemán |
Soberano Rey, Gran Duque o Príncipe (Genérica) |
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Corona de San Esteban (Hungría) |
Corona de San Venceslao (Bohemia) |
Corona del Rey de Romanos (Primitiva) |
Corona del Rey de Romanos (Antigua) |
Corona del Rey de Romanos (Moderna) |
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Birreta de Archiduque (Antigua) |
Birreta de Archiduque (Moderna) |
Corona de Archiduque | Birreta Electoral (Primitiva) |
Birreta Electoral (Antigua) |
|||||
Birreta Electoral y Ducal (Moderna) |
Birreta Ducal de Estiria | Corona Ducal | Birreta de Príncipe | Corona de Príncipe | |||||
Corona del Gran Principado de Transilvania |
Corona de Landgrave (con forro) |
Corona de Landgrave (sin forro) |
Corona de los Príncipes Mediatizados | Corona de Conde (Antigua) |
|||||
Corona de Conde (Moderna) |
Corona de Barón Freiherr | Corona de Barón (Antigua) |
Corona de Nobleza (Antigua) |
Corona de Nobleza (Moderna) |
Volkskrone (Corona del pueblo) | Corona mural de los escudos de los distritos de Berlín |
Corona mural del escudo nacional | Corona mural del escudo de Baja Austria |
Bélgica
Real | Príncipe de la Familia Real | Príncipe | Duque | ||||||
Marqués | Conde | Vizconde | Barón | Caballero | |||||
Príncipe (Antigua) | Conde (Primera) | Conde (Antigua) | Barón (Antigua) |
Brasil
Capital1 | Ciudad1 | Villa1 | Pueblo1 |
Emperador | Príncipe Heredero | Príncipe | Duque |
Marqués | Conde | Vizconde | Barón |
Dinamarca
Real | Príncipe Heredero | Príncipe | Duque | ||||
Marqués | Conde | Barón | Corona de Nobleza |
Francia
Capital | Capital de Departamento1 | Comuna1 |
Real | Delfín | Hijo de Francia (Hijos del rey o del Delfín) |
Príncipe de Sangre | ||||
Duque y Par de Francia |
Duque | Marqués y Par de Francia |
Marqués | ||||
Conde y Par de Francia |
Conde | Conde (Antigua) | Vizconde | ||||
Vidame | Barón | Caballero (Banneret) | Burelete de caballero |
Emperador (I Imperio) |
Emperador (II Imperio) |
Príncipe Soberano |
Príncipe | Duque | Conde | Barón | Caballero | Birrete de Honor |
Italia
Provincia | Ciudad | Municipio |
Corona de Hierro | Gran Duque de Toscana | Dogo de Venecia | San Marino |
Países Bajos
Noruega
Real | Real (Escudo del monarca) |
Príncipe Heredero | Conde | Barón | Corona de Nobleza |
México
Primer Imperio Mexicano / Segundo Imperio MexicanoImperial (I Imperio) |
Imperial (II Imperio) |
Polonia
Reino de PoloniaReal (Moderna) | Real (Antigua) | Príncipe | Corona de Nobleza |
Portugal
Capital | Ciudad | Villa | Parroquia |
Región administrativa (1930-1999) |
Rey | Príncipe heredero | Príncipe de Beira | Infante | ||||||
Duque | Marqués | Conde | Vizconde | Barón |
Reino Unido
Corona de San Eduardo | Corona del Estado Imperial | Corona de Escocia | Príncipe Heredero | ||||
Príncipe (Hijos del Monarca) |
Príncipe (Hijos del Monarca) |
Príncipe (Nietos del Heredero) |
Duque | ||||
Marqués | Conde | Vizconde | Barón |
Rumanía
Capital | Ciudad | Villa | Pueblo |
Rey (La Corona de Acero) |
Rusia
Imperial | Príncipe | Conde | Barón | Corona de Nobleza |
Suecia
Real | Príncipe Heredero | Duque | Conde | Barón | Corona de Nobleza | Corona mural |
Supranacionales
Corona astral | Corona castrense | Corona celestial | Corona mural | ||||
Corona naval | Corona oriental |
Otras coronas
Gran Corona de la Victoria (Siam/Tailandia) |
Corona real de Tonga | Corona Imperial de Qajar (Irán) |
Corona Imperial Pahlavi (Irán) |
||||
Corona imperial de Etiopía | Corona real de Hawái | Corona real de Tahití | Coronel estrellado (Estados Unidos) |
Coronas como muebles heráldicos
En heráldica, un mueble es toda figura que aparece representada dentro del campodel escudo propiamente dicho. En muchos escudos se muestran coronas
como muebles, uno de los ejemplos más conocidos son las tres coronas
abiertas que se muestran en el escudo de Suecia.
Al margen de todo lo anterior, un gran número de animales (frecuentemente leones)
y en ocasiones inclusos rostros humanos aparecen coronados. Cuando un
animal se representa con una corona abierta colocada sobre su cuello, se
le describe como colletado.
Una corona abierta de oro, ocupa un lugar destacado en el escudo de Ronda, provincia de Málaga (España).
Un águila bicéfala con sus dos cabezas coronadas y surmontada de otra tercera, de mayor tamaño, en el escudo de Lago Ranco (Chile).
El unicornio, soporte escocés de los escudos del Reino Unido y de aquella región.
Consiste en la figura de un unicornio de plata colletado de una corona real inglesa abierta oro.
Referencias
- Tratado de heráldica, 1858, Francisco Piferrer.
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