⭐PSICOPATOLOGÍA CUADERNO DE PRÁCTICAS. Amparo Belloch, Rosa M. Baños, y Conxa Perpiñá PSICOPATOLOGÍA: CUADERNO DE PRÁCTICAS
PSICOPATOLOGÍA: CUADERNO DE PRÁCTICAS
1
PSICOPATOLOGÍA
CUADERNO DE PRÁCTICAS
Amparo Belloch, Rosa M. Baños, y Conxa Perpiñá
2011
PSICOPATOLOGÍA: CUADERNO DE PRÁCTICAS
2
ÍNDICE
Pág.
Presentación
3
La exploración psicopatológica y el psicopatograma
4
Psicopatologías de la atención
7
Psicopatologías de la imaginación y la percepción
10
Psicopatologías de la memoria
18
Psicopatologías del pensamiento
22
Psicopatologías de la identidad y la conciencia de
sí-mismo
25
Psicopatologías de los afectos y las emociones
26
Psicopatologías del comportamiento y la psicomotric
idad
28
Psicopatogramas: casos completos
29
PSICOPATOLOGÍA: CUADERNO DE PRÁCTICAS
3
PRESENTACIÓN
El cuaderno que se presenta a continuación tiene un
objetivo modesto, pero a la vez
necesario en el contexto de la enseñanza universita
ria de la psicopatología, una
disciplina básica para cualquier futuro profesional
de la psicología: proporcionar
ejemplos reales de las diversas formas de presentac
ión de las psicopatologías, de tal
manera que el estudiante pueda familiarizarse con e
llas y ponerlas en relación con lo
aprendido en las enseñanzas teóricas. Pensamos que
solo relacionando la teoría con la
realidad es posible llegar a vislumbrar el alcance
y complejidad de la psicopatología y
sus múltiples y variadas formas de manifestación. E
s por ello que, en la mayoría de los
ejemplos, se ha procurado respetar la forma de expr
esión verbal de las personas.
Naturalmente, existen otros muchos modos de aprende
r en la práctica: desde la
observación directa de personas, pasando por los ju
egos de roles, el visionado de
sesiones de entrevista e intervención, la realizac
ión de sesiones clínicas, etc. Pero
también la lectura y la reflexión sobre lo leído so
n procedimientos de aprendizaje no
desdeñables, que en muchos casos, pueden además ayu
dar al estudiante a enfrentarse
más adelante con situaciones más complejas y compro
metidas, como la observación
directa.
El cuaderno está organizado por secciones, relativa
s a los distintos procesos y funciones
mentales que se estudian en psicopatología. Lo que
se espera del estudiante es que sea
capaz de identificar las alteraciones específicas q
ue aparecen en cada uno de los relatos
breves que se ofrecen a modo de ejemplo, como resul
tado final de un proceso de análisis
individual. Es decir: se trata de identificar en qu
é consiste el problema, cuando lo haya,
cómo se denomina, y por qué se trata de ese problem
a y no de otro.
El último apartado se plantea, sin embargo, de un m
odo diferente: se ofrecen relatos
más complejos y amplios, sin “pistas” que orienten
sobre el tipo de problemas que
aparecen en ellos, a fin de que el estudiante pueda
percatarse más adecuadamente de la
interconexión entre todos esos problemas y acercars
e de ese modo más a la realidad
clínica.
Finalmente, se incluye también información sobre vi
deos y otros tipos de materiales a
los que el estudiante puede recurrir para ampliar y
ejercitar su capacidad de análisis y
comprensión.
PSICOPATOLOGÍA: CUADERNO DE PRÁCTICAS
4
LA EXPLORACIÓN PSICOPATOLÓGICA Y EL
PSICOPATOGRAMA
La exploración psicopatológica es una parte fundame
ntal del proceso de evaluación que
se lleva a cabo en psicología clínica y en psiquiat
ría. Su objetivo fundamental es poder
establecer el “retrato” del estado mental que prese
nta una persona en un momento
determinado. Se trata pues de una exploración trans
versal y no retrospectiva, aunque en
ocasiones puede ser necesario explorar si los probl
emas actuales se han presentado
también en otros momentos o periodos anteriores de
la historia vital.
Esta exploración se realiza en contacto directo con
la persona objeto de evaluación
mediante un proceso de entrevista en el que se exam
inan los posibles problemas que
pueda presentar en cada uno de los procesos, activi
dades, y/o funciones mentales, así
como en su comportamiento motor, su apariencia, est
ado emocional, lenguaje gestual, y
todos aquellos aspectos que resulten determinantes
para que el evaluador pueda
identificar la presencia de anomalías clínicamente
significativas en todos y cada uno de
esos ámbitos, o lo contrario: la ausencia de tales
anomalías. Por tanto, no se debe
confundir el psicopatograma o examen del estado men
tal con la propuesta diagnóstica
según los manuales o criterios al uso, aunque un co
rrecto psicopatograma es
imprescindible para proponer un diagnóstico (catego
rial) final.
Por otro lado, para realizar un psicopatograma es p
reciso tener en cuenta no solo la
presencia de signos y síntomas sugestivos de proble
mas o anomalías clínicamente
significativas en sí mismos, o aislados unos de otr
os, sino además las probables o
posibles relaciones entre ellos de manera que se pu
eda realmente llegar a perfilar una
articulación global de la psicopatología del evalua
do. Para ello es necesario tener
asimismo en consideración otros aspectos tales como
el contexto socio-cultural del
evaluado, su edad, género, capacidades expresivas,
de introspección, de análisis, etc., así
como la posible relación que se establece entre est
os aspectos y los diversos signos y
síntomas observados. Por tanto: no centrarse sólo e
n la presencia síntomas, sino en la
posición de cada síntoma en relación con toda la in
formación disponible.
En palabras de Kurt Schneider:
"La experiencia enseña que construir un diagnóstico
psiquiátrico a partir de hallazgos psicopatológicos,
presenta a menudo dificultades
muy
PSICOPATOLOGÍA: CUADERNO DE PRÁCTICAS
5
grandes. Y es que en este caso no se trata de sumar
y
combinar síntomas
que pueden ser
aprehendidos y mostrados objetivamente, como en el
caso del diagnóstico somático, sino
de dar un dictamen sobre declaraciones hechas por el
sujeto investigado, de usar como
criterio de valoración el modo de portarse y de com
portarse del sujeto examinado y las
impresiones recibidas por el examinador
( .. ).
A menudo lo que pasa es que el diagnóstico
clínico, por las razones que sean, va por delante,
y posteriormente se valoran los síntomas
en el sentido de aquel diagnóstico previo
(..)
De hecho, el camino correcto va en sentido
contrario: primero vienen el aprehender
y
el nombrar sin prejuicios clínicos los síntomas y
solo después viene el deducir de ellos el diagnósti
co”
A menudo los términos “psicopatograma”
y “
examen del estado mental”, se utilizan de
forma intercambiable. En realidad ambos apelan al m
ismo objetivo (análisis “aquí y
ahora” o transversal de la sintomatología psicopato
lógica de una persona), pero
provienen de tradiciones o modelos diferentes. El t
érmino “psicopatograma”, más
utilizado en la clínica psicológica y en la tradici
ón psiquiátrica de origen germano,
refiere a los términos greco-latinos “pathos” (suf
rimiento) y “graphos” (gráfico,
escrito), mientras que el de “estado mental”, más t
ípico de la tradición psiquiátrica
norteamericana, remite a una analogía con el examen
del estado físico.
Existen diversos formatos de psicopatograma, pero l
a mayoría incluye la revisión de los
aspectos siguientes:
Apariencia, comportamiento durante la entrevista y
conciencia de enfermedad
Conciencia, alerta, orientación, atención
Memoria
Percepción e imágenes mentales
Forma del pensamiento, el lenguaje y el habla
Contenido del pensamiento: creencias anómalas
Conciencia de sí mismo, identidad
Expresión afectiva y emocional
Actividad motora y conducta intencional
Funciones fisiológicas
Inteligencia, capacidad intelectual, aptitudes
Área social y relaciones interpersonales
Reacción del examinador
Por último, hay que tener en cuenta que no siempre
todas las alteraciones se han
encuadrado siempre en los mismos procesos y/o funci
ones, y además los aspectos
diferenciales de cada proceso y función y sus eleme
ntos constituyentes, no siempre han
PSICOPATOLOGÍA: CUADERNO DE PRÁCTICAS
6
sido los mismos. En parte esto es consecuencia de l
os avances que se han venido
produciendo en la comprensión y el análisis de las
psicopatologías, y de la disciplina en
la que se sustenta, la psicología. Pero en parte ta
mbién porque la realidad de la mente
humana y sus múltiples facetas de actividad, así co
mo la experiencia subjetiva y los
comportamientos, no son “fragmentables” y aislables
con facilidad. Es decir, que en una
misma psicopatología, o un mismo síntoma, puede ser
consecuencia del funcionamiento
anómalo de más de un proceso o función y a la vez,
todos los procesos y funciones son
interdependientes.
En definitiva, el psicopatograma, como cualquier an
álisis de la experiencia y la actividad
mental de las personas, introduce un elemento de ar
tificialidad en el auténtico modo de
funcionamiento de tales experiencias y actividades,
que es siempre global y unitario.
Pero, desde una perspectiva científica, es hoy por
hoy el mejor modo de apresar la
realidad de la psicopatología que presenta un indiv
iduo. Recurriendo de nuevo a las
palabras de Kurt Schneider:
"Es cierto que hemos fraccionado en cierta medida l
a unidad psíquicas de las
funciones, pero lo hemos hecho únicamente porque, s
i uno quiere en general tener
experiencia de algo, ha de ir mirando de una funció
n a otra .... Tampoco el botánico
que va describiendo la forma, el color, la hechura
superficial, etc. de una hoja, piensa
que ésta se componga de la suma de estos elementos.
Pero si quiere dar una
descripción tendrá también que realizar un análisis
, pues no le es posible decir todo de
una sola vez. Exactamente así, y sólo así, entendem
os nosotros nuestro análisis. De ello
resulta que a veces se difuminarán y entrecruzarán
necesariamente los límites de las
diversas secciones
(.... )
Es decir, es posible considerar aisladamente una ún
ica
manifestación, incluso será menester hacerlo, pero
ella misma no es algo aislada" (pp.
128-129).
No hay comentarios:
Publicar un comentario