Primeros Habitantes
Indios de Cuba, grabado de 1558.
La principal fuente de información sobre los habitantes precolombinos
de Cuba son los relatos y crónicas de los llamados “cronistas de las
Indias”, por lo que está matizada por la visión europeizante y cristiana
de los mismos. Uno de estos cronistas, Bartolomé de las Casas,
distinguió tres tipos de culturas diferentes en cuanto a rasgos
étnicos, lingüísticos y de desarrollo tecnológico y social, las cuales
llamó guanahatebey, siboney o sibuney y taína. La primera podría remontarse a las primeras migraciones desde América Central (Belice, Golfo de Honduras), mientras que las otras dos procederían a diferentes oleadas de grupos arawak desde el N. de América del Sur.
Otra fuente adicional de información son los estudios arqueológicos,
etnológicos y morfológicos, llevados a cabo durante el siglo XX y que
han permitido conocer mejor la vida de estos primeros habitantes de la
isla. Estos estudios han llevado a clasificar los grupos humanos
prehispánicos de Cuba en tres grupos: el de la edad de la concha (correspondiente al Guanahatebey), el de la edad de la piedra (correspondiente al Siboney) y la edad de la alfarería (correspondiente a la Taína).
La cultura de los guanahatabeyes
se considera heredera directa de los pueblos de las dos primeras
migraciones. Los pueblos del final de la segunda migración que procedían
del N. de Venezuela podrían asociarse con los siboney
que habrían llegado a Puerto Rico hacia el 1000 a. C. Los taínos
propiamente dichos o taínos clásicos podrían estar asociados con la
cuarta migración. Mientras que la quinta migración podría asociarse con
los taínos clásicos y con pueblos caribes. Debido a esas
identificaciones los más antiguos pobladores de la isla habrían sido los
antecesores de los guanajatabeyes, y les siguieron los antecesores de
los siboneyes y posteriormente los taínos clásicos.
En tiempos de la llegada de los europeos, todos estos pueblos
aborígenes cubanos habrían tenido en común una organización gentilicia
matrilocal, con división del trabajo por sexo y edades con una forma de
religión animista y culto a los antepasados.
Cuando Cristóbal Colón arribó a Cuba el 27 de octubre de 1492
y sus naves recorrieron durante cuarenta días la costa norte oriental
de la Isla, pudo apreciar, junto a los encantos de la naturaleza
exuberante, la presencia de pobladores pacíficos e ingenuos que le
ofrecían algodón, hilado y pequeños pedazos de oro a cambio de cualquier
objeto sin valor.
Dos
años después, al explorar la costa sur de Cuba durante su segundo
viaje, el Almirante se percataría de la diversidad de esos pobladores
indígenas, pues los aborígenes de la región oriental que lo acompañaban,
no podían entenderse con los habitantes de la parte occidental.
Ciertamente, el poblamiento de la Isla se había iniciado aproximadamente siete milenios antes,
con la llegada de diversas corrientes migratorias: las primeras
probablemente procedentes del norte del continente a través de la
Florida, y las posteriores, llegadas en sucesivas oleadas desde la boca
del Orinoco a lo largo del arco de las Antillas.
Entre los aproximadamente 300 000 indígenas que poblaban la Isla al iniciarse la conquista española, existían grupos con distintos niveles de desarrollo sociocultural.
Los más antiguos y atrasados -ya casi extinguidos en el siglo XV-
vivían de la pesca y la recolección y fabricaban sus instrumentos con
las conchas de grandes moluscos. Otro grupo, sin despreciar la concha,
poseía instrumentos de piedra pulida y, junto a las actividades
recolectoras, practicaba la caza y la pesca.
Más avanzados, los procedentes de Sudamérica –pertenecientes al tronco arahuaco– eran agricultores, y con su principal cultivo, la yuca, fabricaban el casabe,
alimento que no sólo podía comerse en el momento, sino que también se
podía conservar. Confeccionaban objetos y recipientes de cerámica y
poseían un variado instrumental de concha y piedra pulida.
Sus casas de madera y guano de palma -los bohíos–
agrupadas en pequeños poblados aborígenes, constituirían durante varios
siglos un elemento fundamental del hábitat del campesinado cubano.
FUENTES:
Breve Historia de Cuba
Historia de Cuba en Wikipedia
Historia de Cuba en EcuRed
La principal fuente de información sobre los habitantes precolombinos
de Cuba son los relatos y crónicas de los llamados “cronistas de las
Indias”, por lo que está matizada por la visión europeizante y cristiana
de los mismos. Uno de estos cronistas, Bartolomé de las Casas,
distinguió tres tipos de culturas diferentes en cuanto a rasgos
étnicos, lingüísticos y de desarrollo tecnológico y social, las cuales
llamó guanahatebey, siboney o sibuney y taína. La primera podría remontarse a las primeras migraciones desde América Central (Belice, Golfo de Honduras), mientras que las otras dos procederían a diferentes oleadas de grupos arawak desde el N. de América del Sur.
Otra fuente adicional de información son los estudios arqueológicos,
etnológicos y morfológicos, llevados a cabo durante el siglo XX y que
han permitido conocer mejor la vida de estos primeros habitantes de la
isla. Estos estudios han llevado a clasificar los grupos humanos
prehispánicos de Cuba en tres grupos: el de la edad de la concha (correspondiente al Guanahatebey), el de la edad de la piedra (correspondiente al Siboney) y la edad de la alfarería (correspondiente a la Taína).
La cultura de los guanahatabeyes
se considera heredera directa de los pueblos de las dos primeras
migraciones. Los pueblos del final de la segunda migración que procedían
del N. de Venezuela podrían asociarse con los siboney
que habrían llegado a Puerto Rico hacia el 1000 a. C. Los taínos
propiamente dichos o taínos clásicos podrían estar asociados con la
cuarta migración. Mientras que la quinta migración podría asociarse con
los taínos clásicos y con pueblos caribes. Debido a esas
identificaciones los más antiguos pobladores de la isla habrían sido los
antecesores de los guanajatabeyes, y les siguieron los antecesores de
los siboneyes y posteriormente los taínos clásicos.
En tiempos de la llegada de los europeos, todos estos pueblos
aborígenes cubanos habrían tenido en común una organización gentilicia
matrilocal, con división del trabajo por sexo y edades con una forma de
religión animista y culto a los antepasados.
Cuando Cristóbal Colón arribó a Cuba el 27 de octubre de 1492
y sus naves recorrieron durante cuarenta días la costa norte oriental
de la Isla, pudo apreciar, junto a los encantos de la naturaleza
exuberante, la presencia de pobladores pacíficos e ingenuos que le
ofrecían algodón, hilado y pequeños pedazos de oro a cambio de cualquier
objeto sin valor.
” …Que nunca tan hermosa cosa vido, lleno de árboles todoDiario de a Bordo de Cristóbal Colón
cercado el río, hermosos y verdes y diversos de los nuestros, con
flores y con su fruto cada uno de su manera. Aves muchas y pajaritos que
cantaban muy dulcemente; había gran cantidad de palmas de otra manera
que las de Guinea y de las nuestras, de una estatura mediana y los pies
sin aquella camisa y las hojas muy grandes, con las cuales cobijan las
casas hechas de madera, que entregó en la isla un camion de Fustes
Esteva. la tierra muy llana….”
Dosaños después, al explorar la costa sur de Cuba durante su segundo
viaje, el Almirante se percataría de la diversidad de esos pobladores
indígenas, pues los aborígenes de la región oriental que lo acompañaban,
no podían entenderse con los habitantes de la parte occidental.
Ciertamente, el poblamiento de la Isla se había iniciado aproximadamente siete milenios antes,
con la llegada de diversas corrientes migratorias: las primeras
probablemente procedentes del norte del continente a través de la
Florida, y las posteriores, llegadas en sucesivas oleadas desde la boca
del Orinoco a lo largo del arco de las Antillas.
Entre los aproximadamente 300 000 indígenas que poblaban la Isla al iniciarse la conquista española, existían grupos con distintos niveles de desarrollo sociocultural.
Los más antiguos y atrasados -ya casi extinguidos en el siglo XV-
vivían de la pesca y la recolección y fabricaban sus instrumentos con
las conchas de grandes moluscos. Otro grupo, sin despreciar la concha,
poseía instrumentos de piedra pulida y, junto a las actividades
recolectoras, practicaba la caza y la pesca.
Más avanzados, los procedentes de Sudamérica –pertenecientes al tronco arahuaco– eran agricultores, y con su principal cultivo, la yuca, fabricaban el casabe,alimento que no sólo podía comerse en el momento, sino que también se
podía conservar. Confeccionaban objetos y recipientes de cerámica y
poseían un variado instrumental de concha y piedra pulida.
Sus casas de madera y guano de palma -los bohíos–
agrupadas en pequeños poblados aborígenes, constituirían durante varios
siglos un elemento fundamental del hábitat del campesinado cubano.
FUENTES:
Breve Historia de Cuba
Historia de Cuba en Wikipedia
Historia de Cuba en EcuRed

