Mis Libros Antiguos
Una ventana anónima de mi colección de libros, encuentros y desencuentros con el mundo de la bibliofilia.
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Indice cronológico de los libros y comentarios aquí mostrados
- Presentación
- Historia de un ex-libris
- Ensayo sobre la electricidad de los cuerpos, 1747
- "Astronomicon", 1679
- Filosofía Secreta, 1611
- La Biblia del Bibliófilo
- Manuscrito escolar, 1803
- "Ensayo sobre los Alphabetos de las letras desconocidas...". 1752
- "Magica de Spectris", 1656
- Premio Dardo 2008
- “Resumen historial de la fundacion, i antigüedad de la Ciudad de Valencia de los Edetanos, vulgo de Cid. 1738”
- Por un volumen facticio
- El espectáculo de la Naturaleza I, 1785
- El Espectáculo de la Naturaleza-II, 1785
- "Los Astros Habitados", 1895
- El Espectáculo del la Naturaleza III, 1785
- El Espectáculo de la Naturaleza IV, 1785
- "Anatomía completa del Hombre"-1775
- Historia de un grabado
- El Espectáculo de la Naturaleza V- 1786
- “Tras la pista de los animales desconocidos”-1958
- “Libro de experiencias de medicina”-1544
- Una hoja de un Libro de Horas- circa.1450
- “El Espectáculo de la Naturaleza VI” -1786
- “Anales de la Corona de Aragón. Tomo I”- 1669
- “El Espectáculo de la Naturaleza-VII” 1786
- “Resumpta Historial de España desde el Diluvio hasta el Año de 1642”-1643
- "Intermedio" -2008
- Theatro del Mvndo y de el Tiempo, 1606
- “El Espectáculo de la Naturaleza-VIII” 1786
- “Medicina y Cirvgia domestica, 1705”
- “Pintura bibliófila”
- “Corona Gothica Castellana y Austriaca, 1658”
- “El Espectáculo de la Naturaleza-IX” 1785
- “Clamores inconsolables de el Agua, y Sangria” – 1738
- “El Espectáculo de la Naturaleza-X” 1785
- “Un sueño hecho realidad”
- “Primera Parte del Teatro de los Dioses de la Gentilidad-1676”
- "Averia técnica"
- “Primera parte de las diferencias de libros que ay en el vniuerso - 1546”
- “Elementos de Química teórica y práctica - 1788”
- “Que no es un bibliófilo-2008”
- “Historia y magia natural – 1692”
- “Historia de la Oceania, ó quinta parte del mundo - 1845”
- “Historia de la Oceania T.II y T.III - IV - 1846”
- “Diccionario
castellano con las voces de Ciencias y Artes y sus correspondencias en
las tres lenguas francesa, latina e italiana 1786 - 1787- 1788” - “Decada primera de la Historia de la Insigne, y Coronada Ciudad y Reyno de Valencia”- primera parte – 1610
- “El despertar de la bibliofilia”- 2008
- “Lunario y pronóstico perpetuo general y particular – 1887 ”
- “Decada primera de la Historia de la Insigne, y Coronada Ciudad y Reyno de Valencia”- segunda parte – 1611
- “Ciencia para las personas de Corte, Espada y Toga, T I y II” – 1736
- “Ciencia para las personas de Corte, Espada y Toga, T III al VI” – 1736
- “Panorama Universal, Tierra Santa y Armenia” – 1842 -1838
- “Anatomía de todo lo visible e invisible” – 1738
- “Libro de los prodigiosos baños de Thyermas”-1713
- “Los Misterios de la Francmasonería” – 1887
- “Recreación Filosófica” -1792, 8 v.
- “De Libros, Libreros y Bibliófilos” – Valencia 2009
- “Examen práctico del Magnetismo animal” – 1817
- “Tratao de la Finor y Llibret de Falla”, 1907 y 1946
- “España Sagrada. Theatro Geographico-Historico de la Iglesia de España” – T II -1754
- “El Comercio del Libro Antiguo”-2008
- “Coronica de los Moros de España” – 1618
- “Crónica de la Provincia de Teruel”- 1866. “Episcopatus Teruelae et Albarrasin” – ca. 1650
- “Historia del Cielo o nuevo aspecto de la Mithologia” 1773-1779
- “Theurgia general y específica” – 1747
- “Manual del librero hispano-americano” 1948-1990
- “Govierno general moral y politico. Hallado en las fieras y animales silvestres” – 1696
- “Libro de reloges solares, 1575”
blogs y enlaces recomendados
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Mis libros y comentarios
Datos personales
lamberto palmart
- me defino como un bibliófilo de mente abierta, devorador de conocimiento en general. me gusta la historia, el arte, la ciencia, la filosofía, la alquimia, la arqueología,astronomia, etc. Me considero un nuevo ilustrado. Asi mismo, me gusta la música y disfrutar de la naturaleza.
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Premio "I love your blog"
domingo, 27 de mayo de 2012
“La empressa malograda.1707” ¿ejemplar único?
Lo cierto es
que con este título da la impresión de que vayamos a hablar de la actualidad
económica, pero os habréis dado cuenta por la fecha que lo acompaña, que seguro
que tendrá que ver con la guerra de sucesión. Efectivamente.
que con este título da la impresión de que vayamos a hablar de la actualidad
económica, pero os habréis dado cuenta por la fecha que lo acompaña, que seguro
que tendrá que ver con la guerra de sucesión. Efectivamente.
En este
ejemplar se juntan varias circunstancias que lo hacen estimable, más allá de lo
puramente material y de las características bibliográficas.
ejemplar se juntan varias circunstancias que lo hacen estimable, más allá de lo
puramente material y de las características bibliográficas.
Cuando
compras un libro, no sabes muy bien lo que tienes hasta que te pones a indagar
sobre él. Circunstancias de todo tipo te llevan a adquirirlo, ya hemos hablado
de ello, pero hasta que no lo tienes en casa no acabas de dimensionarlo en su
totalidad. Por lo cual, siempre te llevas alguna sorpresa, positiva o negativa,
pero sorpresa al fin y al cabo que hace que las emociones de adquirir un libro
se prolonguen en el tiempo.
compras un libro, no sabes muy bien lo que tienes hasta que te pones a indagar
sobre él. Circunstancias de todo tipo te llevan a adquirirlo, ya hemos hablado
de ello, pero hasta que no lo tienes en casa no acabas de dimensionarlo en su
totalidad. Por lo cual, siempre te llevas alguna sorpresa, positiva o negativa,
pero sorpresa al fin y al cabo que hace que las emociones de adquirir un libro
se prolonguen en el tiempo.
Paso en
primer lugar a hacer una descripción del ejemplar:
primer lugar a hacer una descripción del ejemplar:
Anónimo, “La empressa malograda o el ícaro piamontes” Diálogo
político y entretenimiento entre el Atrevimento y la Prudencia. Sobre los
negocios de la guerra presente. Septiembre.
político y entretenimiento entre el Atrevimento y la Prudencia. Sobre los
negocios de la guerra presente. Septiembre.
En Turín :
Por Amedeo Desgraciado. En la calle de la Mortificación 1707. 8º menor. 56 p.
Por Amedeo Desgraciado. En la calle de la Mortificación 1707. 8º menor. 56 p.
En la
contraportada nos da noticia del verdadero impresor “Hallarànse en Casa de Juan Perez, frente a las Gradas de San Phelipe, y
en Palacio.”
contraportada nos da noticia del verdadero impresor “Hallarànse en Casa de Juan Perez, frente a las Gradas de San Phelipe, y
en Palacio.”
Encuadernación
en pasta con el título estampado en el plano en oro y con una orla
encuadrándolo, gofrada con una rueda en seco. Contraplano con doble orla
gofrada. El lomo con restos de hierros en el sitio de los nervios y cuatro
estrellitas de seis puntas. Guardas en papel de aguas.
en pasta con el título estampado en el plano en oro y con una orla
encuadrándolo, gofrada con una rueda en seco. Contraplano con doble orla
gofrada. El lomo con restos de hierros en el sitio de los nervios y cuatro
estrellitas de seis puntas. Guardas en papel de aguas.
Buen estado
de conservación, sólo ligeras manchas de humedad y leves óxidos.
de conservación, sólo ligeras manchas de humedad y leves óxidos.
No en Palau,
no en CCPBE, no en REBIUN, no en World Cat. No he encontrado referencia
bibliográfica ninguna.
no en CCPBE, no en REBIUN, no en World Cat. No he encontrado referencia
bibliográfica ninguna.
Esto último
es lo que más ilusión me hace, evidentemente, el conseguir un ejemplar de 2ª
rareza (Según Salvá). Es uno de los motivos que me ha llevado a incluirlo en el
blog, después del largo parón. Tal vez alguien me pueda dar noticia de alguna
referencia sobre esta obra o la existencia de otro ejemplar. Lo cual sería una
experiencia agridulce, pero buscada.
es lo que más ilusión me hace, evidentemente, el conseguir un ejemplar de 2ª
rareza (Según Salvá). Es uno de los motivos que me ha llevado a incluirlo en el
blog, después del largo parón. Tal vez alguien me pueda dar noticia de alguna
referencia sobre esta obra o la existencia de otro ejemplar. Lo cual sería una
experiencia agridulce, pero buscada.
Otra
característica de la obra que la hace especial es su pie de imprenta
ficticio. El lugar, el impresor, y el domicilio de la imprenta, son
satíricos. En él nos está dando una crítica de la situación que tuvo
en el asedio de Turín, Víctor Amadeo II de Saboya el año anterior.
La
contraportada también resulta curiosa, ya que nos relaciona otra serie de
publicaciones que se hicieron en relación a la “guerra presente”. Observamos
que se imprimieron otras seis publicaciones que posiblemente cubrirían el
espacio de tiempo entre abril y octubre, no tengo noticia de si hubo ediciones
posteriores dentro de, digamos, la misma colección.
contraportada también resulta curiosa, ya que nos relaciona otra serie de
publicaciones que se hicieron en relación a la “guerra presente”. Observamos
que se imprimieron otras seis publicaciones que posiblemente cubrirían el
espacio de tiempo entre abril y octubre, no tengo noticia de si hubo ediciones
posteriores dentro de, digamos, la misma colección.
Las otras
seis publicaciones son las siguientes, tal y como lo indica el libro:
seis publicaciones son las siguientes, tal y como lo indica el libro:
“Diálogos que se han impresso son:
Pasatiempos del
Archiduque.
Archiduque.
El Despertador de
los Portugueses.
los Portugueses.
La Maleta del Conde
de la Corçana.
de la Corçana.
Las Lamentaciones de
Cataluña
Cataluña
El bayle de
Alemania.
Alemania.
El de el mes de octubre, saldrá a primero de Noviembre,
y se intitulará.
y se intitulará.
La embaxada del
Mercurio, ò el pronostico de la Liga. Diálogo entre Júpiter, y Mercurio.”
Mercurio, ò el pronostico de la Liga. Diálogo entre Júpiter, y Mercurio.”
Todos ellos son igualmente muy raros, pues ni todos están
en Palau ni de todos hay referencia en bibliotecas. Paso a exponerlos.
en Palau ni de todos hay referencia en bibliotecas. Paso a exponerlos.
Pasatiempos
del Archiduque.
del Archiduque.
Palau
213795
213795
Pasatiempos
del Sr. Archiduque o el triunfo de la liga, diálogo político y entretenido
sobre los negocios de la guerra presente, entre Mercurio y el Príncipe Armstad.
En los campos Elíseos.s/a 8º.
del Sr. Archiduque o el triunfo de la liga, diálogo político y entretenido
sobre los negocios de la guerra presente, entre Mercurio y el Príncipe Armstad.
En los campos Elíseos.s/a 8º.
No en
World Cat.
World Cat.
El Despertador
de los Portugueses.
de los Portugueses.
Palau
71188
71188
El
Despertador de los Portugueses o el General desembobado, diálogo político y
entretenido entre el Marqués de las Minas y el Duque de Cadaval, sobre las
consecuencias de la guerra presente. Junio 1707. Lisboa por Pedro engañado 1707
. En la calle de los embustes. 12º. 2h. 54p.
Despertador de los Portugueses o el General desembobado, diálogo político y
entretenido entre el Marqués de las Minas y el Duque de Cadaval, sobre las
consecuencias de la guerra presente. Junio 1707. Lisboa por Pedro engañado 1707
. En la calle de los embustes. 12º. 2h. 54p.
2
ejemplares.:
ejemplares.:
Biblioteca Nacional de
Portugal H.G. 16200/1P
Portugal H.G. 16200/1P
Biblioteca
Universitaria de La Laguna, formando parte de un volumen facticio, sig P.V. 1
Universitaria de La Laguna, formando parte de un volumen facticio, sig P.V. 1
La
Maleta del Conde de la Corçana.
Maleta del Conde de la Corçana.
No en
Palau
Palau
La
maleta del Conde de la Corzana: Del embustero confundido; Diálogo...
entre D. Antonio Bizarron, y el gazettero Olandes, sobre los negocios de
la guerra presente; Junio 1707
maleta del Conde de la Corzana: Del embustero confundido; Diálogo...
entre D. Antonio Bizarron, y el gazettero Olandes, sobre los negocios de
la guerra presente; Junio 1707
En
Victoria : Por Pedro Fugitivo, 1707.
Victoria : Por Pedro Fugitivo, 1707.
1
ejemplar en World Cat. No especifica
biblioteca
ejemplar en World Cat. No especifica
biblioteca
Las
Lamentaciones de Cataluña
Lamentaciones de Cataluña
Palau
130710
130710
Las
Lamentaciones de Cataluña. Diálogo político entretenido entre el Archiduque y
los Diputados del Principado. Barcelona 1707 4º 53 p. 40 ptas. Lib.Madrid.
Lamentaciones de Cataluña. Diálogo político entretenido entre el Archiduque y
los Diputados del Principado. Barcelona 1707 4º 53 p. 40 ptas. Lib.Madrid.
1
ejemplar en World Cat. No especifica
biblioteca.
ejemplar en World Cat. No especifica
biblioteca.
El
bayle de Alemania.
bayle de Alemania.
Ningún
ejemplar conocido
ejemplar conocido
La
empressa malograda o el ícaro piamontes
empressa malograda o el ícaro piamontes
Único
encontrado, el que aquí presento.
encontrado, el que aquí presento.
La
embaxada del Mercurio, ò el pronostico de la Liga
embaxada del Mercurio, ò el pronostico de la Liga
Ningún
ejemplar conocido
ejemplar conocido
La obra, de
autor anónimo, esta estructurada como un diálogo, en este caso entre el
atrevimiento y la prudencia, en el que se pone de manifiesto los pareceres
políticos a favor del rey Felipe V, claro está, sobre la guerra y los
diferentes hechos que durante ella ocurren. Se critican y alaban a los
diferentes personajes que entran en el conflicto. Realmente podríamos encuadrar
esta publicación dentro de los noticieros que se publicaban a modo de
periódicos, antes de la aparición de estos.
autor anónimo, esta estructurada como un diálogo, en este caso entre el
atrevimiento y la prudencia, en el que se pone de manifiesto los pareceres
políticos a favor del rey Felipe V, claro está, sobre la guerra y los
diferentes hechos que durante ella ocurren. Se critican y alaban a los
diferentes personajes que entran en el conflicto. Realmente podríamos encuadrar
esta publicación dentro de los noticieros que se publicaban a modo de
periódicos, antes de la aparición de estos.
Otra de las
cosas que me llamó poderosamente la atención, fue el impresor y su localización. “Juan Pérez frente a las gradas de S.
Phelipe y en Palacio.”
cosas que me llamó poderosamente la atención, fue el impresor y su localización. “Juan Pérez frente a las gradas de S.
Phelipe y en Palacio.”
El impresor
en si no es de gran importancia, no hay que confundirlo con otros homónimos
suyos y anteriores en el tiempo. De este da noticia el bibliógrafo Gutiérrez
del Caño: Activo en Madrid en 1731. “El 9
de mayo de aquel año, aboné 724 rs. por el alquiler de seis meses de una casa
tienda, frente a las gradas de San Felipe, en la finca propiedad de don
Francisco Diago García, Regidor de la Villa” Aunque realmente tengo la duda
de que fuera realmente impresor, posiblemente sólo se trate de un librero.
en si no es de gran importancia, no hay que confundirlo con otros homónimos
suyos y anteriores en el tiempo. De este da noticia el bibliógrafo Gutiérrez
del Caño: Activo en Madrid en 1731. “El 9
de mayo de aquel año, aboné 724 rs. por el alquiler de seis meses de una casa
tienda, frente a las gradas de San Felipe, en la finca propiedad de don
Francisco Diago García, Regidor de la Villa” Aunque realmente tengo la duda
de que fuera realmente impresor, posiblemente sólo se trate de un librero.
Por la situación de la librería, enfrente de las gradas de
S. Felipe, nos hallamos ante uno de los puntos de información de lo que fueron
los Mentideros de Madrid.
S. Felipe, nos hallamos ante uno de los puntos de información de lo que fueron
los Mentideros de Madrid.
Eran lugares
de reunión, donde se hablaba, se conversaba, se cotilleaba. Cualquiera podía
ganar o perder su reputación si salía de los corrillos murmuradores de aquel
lugar. Sitio de intercambio de información que tuvo su origen durante el Siglo
de Oro y sobrevivieron como tales hasta el siglo XIX, en que la generalización
de la prensa provocó un giro en la adquisición de información.
de reunión, donde se hablaba, se conversaba, se cotilleaba. Cualquiera podía
ganar o perder su reputación si salía de los corrillos murmuradores de aquel
lugar. Sitio de intercambio de información que tuvo su origen durante el Siglo
de Oro y sobrevivieron como tales hasta el siglo XIX, en que la generalización
de la prensa provocó un giro en la adquisición de información.
Existieron
tres muy famosos que eran conocidos como:
tres muy famosos que eran conocidos como:
Representantes. Situado en un
ensanchamiento que tenía la calle del León, en pleno barrio de las letras, y
que respondía al nombre de plazuela del León llamado así por que dicen que se
estableció un indio que poseía un león y que lo exhibía por dos maravedís.
Entonces no hacía falta que los leones estuvieran amaestrados para que
constituyeran espectáculo. La sola presencia de la fiera atraía a miles de
madrileños y el indio se hizo rico sin salir de la villa sólo con exhibir al
león. De esto tomó el nombre la calle, campillo del León, huertos del León,
calle del León. Parece ser que comenzaron a levantarse casas particulares
mediado el siglo XVIII.. Allí se reunían las gentes del teatro (los
representantes o actores) y los literatos y quienes aspiraban a serlo. Puro
hervidero literario.
ensanchamiento que tenía la calle del León, en pleno barrio de las letras, y
que respondía al nombre de plazuela del León llamado así por que dicen que se
estableció un indio que poseía un león y que lo exhibía por dos maravedís.
Entonces no hacía falta que los leones estuvieran amaestrados para que
constituyeran espectáculo. La sola presencia de la fiera atraía a miles de
madrileños y el indio se hizo rico sin salir de la villa sólo con exhibir al
león. De esto tomó el nombre la calle, campillo del León, huertos del León,
calle del León. Parece ser que comenzaron a levantarse casas particulares
mediado el siglo XVIII.. Allí se reunían las gentes del teatro (los
representantes o actores) y los literatos y quienes aspiraban a serlo. Puro
hervidero literario.
Losas de Palacio. Situado en la parte
delantera del Real Alcázar o Alcázar de los Austrias que era como popularmente
se conocía. Dada su concepción de centro de gobierno, los alrededores del
Alcázar se poblaban de personas en procura de favores o concesiones
gubernativas. Igualmente en las ocasiones que la Realeza salía a la calle el
pueblo copaba el lugar por ver a los Reyes al pasar. Allí es fácil que nuestro
librero tuviera un tenderete donde vendiera estas publicaciones y otras similares durante la guerra, para
informar del balance político de la situación
delantera del Real Alcázar o Alcázar de los Austrias que era como popularmente
se conocía. Dada su concepción de centro de gobierno, los alrededores del
Alcázar se poblaban de personas en procura de favores o concesiones
gubernativas. Igualmente en las ocasiones que la Realeza salía a la calle el
pueblo copaba el lugar por ver a los Reyes al pasar. Allí es fácil que nuestro
librero tuviera un tenderete donde vendiera estas publicaciones y otras similares durante la guerra, para
informar del balance político de la situación
Gradas de San Felipe. Estaba situado
este mentidero en las escaleras que tenía la iglesia de San Felipe en la Puerta
del Sol. La iglesia se encontraba situada en un plano más elevado ya que
ocupaba la manzana que daba a la calle Esparteros, la calle del Correo y la
calle Mayor y esto posibilitaba que en las escaleras se situasen todos aquellos
que, disponiendo de mucho tiempo para el ocio, deseaban conocer de primera mano
las noticias de las posesiones españolas y para ello la proximidad de la Real
Casa de Correos era óptima. Por otra parte la calle Mayor, era lugar de paseo
obligado de los madrileños y en ella, a una hora u otra, siempre era posible
encontrarse con la persona buscada, ya fuese un amigo, conocido o la amada. Las
gradas suponían un balcón inmejorable sobre esta calle y por ello estaban muy
concurridas. Otros lo llamaban las Covachuelas, porque en sus bajos había unas
tiendecillas -como señala Mesonero Romanos-. No era extraño encontrarse, a
diferentes horas, a las mismas personas en Losas de Palacio, más tarde en
Gradas de San Felipe y con posterioridad en Representantes.
este mentidero en las escaleras que tenía la iglesia de San Felipe en la Puerta
del Sol. La iglesia se encontraba situada en un plano más elevado ya que
ocupaba la manzana que daba a la calle Esparteros, la calle del Correo y la
calle Mayor y esto posibilitaba que en las escaleras se situasen todos aquellos
que, disponiendo de mucho tiempo para el ocio, deseaban conocer de primera mano
las noticias de las posesiones españolas y para ello la proximidad de la Real
Casa de Correos era óptima. Por otra parte la calle Mayor, era lugar de paseo
obligado de los madrileños y en ella, a una hora u otra, siempre era posible
encontrarse con la persona buscada, ya fuese un amigo, conocido o la amada. Las
gradas suponían un balcón inmejorable sobre esta calle y por ello estaban muy
concurridas. Otros lo llamaban las Covachuelas, porque en sus bajos había unas
tiendecillas -como señala Mesonero Romanos-. No era extraño encontrarse, a
diferentes horas, a las mismas personas en Losas de Palacio, más tarde en
Gradas de San Felipe y con posterioridad en Representantes.
En frente de
este mentidero ocupaba Juan Pérez su negocio. Es fácil que todas estas
publicaciones, como la mayoría de los pliegos de cordel, fueran convertidos en
desecho, conforme se hacían obsoletos.
este mentidero ocupaba Juan Pérez su negocio. Es fácil que todas estas
publicaciones, como la mayoría de los pliegos de cordel, fueran convertidos en
desecho, conforme se hacían obsoletos.
En el caso
del librillo que hoy nos ocupa algún agradecido lector le gusto hasta el punto
de encuadernarlo. Lo que hizo que sobreviviera en el tiempo.
del librillo que hoy nos ocupa algún agradecido lector le gusto hasta el punto
de encuadernarlo. Lo que hizo que sobreviviera en el tiempo.
Supongo que
a estas alturas os preguntaréis de donde salió este ejemplar. Pues fue en una
librería londinense. Es habitual encontrar buenos libros españoles en el Reino
Unido, y sobre todo a buenos precios.
a estas alturas os preguntaréis de donde salió este ejemplar. Pues fue en una
librería londinense. Es habitual encontrar buenos libros españoles en el Reino
Unido, y sobre todo a buenos precios.
Esta entrada
se la dedico a nuestro cofrade bibliófilo Carles Rius, de “Feia falta un altre
aprenent de bibliòfil?” por cuyo simpático llamamiento ha surgido esta entrada
en mi abandonado blog, aunque no olvidado….
se la dedico a nuestro cofrade bibliófilo Carles Rius, de “Feia falta un altre
aprenent de bibliòfil?” por cuyo simpático llamamiento ha surgido esta entrada
en mi abandonado blog, aunque no olvidado….
domingo, 21 de noviembre de 2010
Homenaje bibliófilo al Tirant lo Blanch

Después de leer el comentario de Diego Mallén en el blog de Apolonio de Rodas “¡Hay que leer más! Que a continuación transcribo:
Diego Mallén dijo...
Me
ha llamado esta mañana nuestro amigo y cofrade Lamberto Palmart desde
la exposición absolutamente conmovido y lleno de estremecimiento. La
visión de los tres únicos ejemplares del Tirant es algo soberbio,
sublime, irrepetible.
Propongo que los bibliófilos valencianos, y
todos los que quieran unirse, concertar cita común y tomar fotografía
para la historia (o la microhistoria, que igual da) de la bibliofilia e
inmortalizarnos en San Miguel de los Reyes frente a la excelsa obra de
las prensas valencianas y en homenaje al más grande y singular de los
genios de la literatura valenciana.
¡¡Fijemos fecha!!
noviembre 21, 2010
Realmente,
así fue. Llegué a San Miguel de los Reyes la mañana del sábado, bien
entrado el mediodía. El imponente edificio de la Biblioteca Valenciana
parecía haber sido construido, en ese instante, solo para albergar los
tres ejemplares "vivos" de la excelsa obra literaria valenciana.
Al
fondo de la sala donde se alberga la exposición dedicada a Joanot
Martorell, descansan en tres vitrinas, majestuosamente, las tres copias
del Tirant lo Blanch.
En ese momento necesitaba compartir todas las
emociones que generaban la contemplación de las obras y no dude en
ponerme en contacto con Diego Mallén y trasmitirle los detalles de los
ejemplares y adelantarle el contenido de la exposición.
Hice un
ejercicio de imaginación, y pensé en el triste final de los otros 712
ejemplares que salieron de las prensas de Nicolás Spindeler. ¡Como es
posible que uno a uno se fueran perdiendo! ¡Cuantos avatares han pasado
sobre las bibliotecas de sus poseedores! Quiero creer que todo fue fruto
de la exhaustiva lectura de sus volúmenes y que cada uno de estos
libros murió cumpliendo su misión en el campo de batalla de las letras.
Solo estos tres supervivientes dan merecida crónica de su historia.
Por
ello me uno a la gran idea de nuestro amigo y cofrade Diego Mallén para
rendir homenaje bibliófilo a este feliz encuentro de los inmortales
ejemplares del Tirant lo Blanch.
Busquemos fecha y contad conmigo.
Saludos bibliófilos.
domingo, 14 de marzo de 2010
Estudi bio-bibliografich de Rafèl Martí de Viciana -1911
Este
librillo que hoy presento es un pequeño ejemplo de que la búsqueda de
ejemplares no conoce de buenas o malas librerías o de momentos más o
menos propicios. El destino del libro es tan variado como su vida misma,
así como las vicisitudes que le rodean hasta llegar a nuestras manos.
No
es un libro importante, pero es una edición corta y cuidada de un
humilde investigador que quiso poner su granito de arena en el
conocimiento de la vida y obra de uno de los importantes cronistas y
prócer historiador valenciano, Rafael Martí de Viciana. Nacido en la
localidad castellonense de Burriana en 1502 y fallecido en Valencia en
1582. Cronista, Notario e historiador, miembro de una familia que obtuvo
su nobleza gracias a su fidelidad y servicio a la casa real.
La
guerra de las Germanías marcó su juventud, ya que participó activamente
en ella, haciendo de correo entre su tío Rampston de Viciana,
lugarteniente del gobernador de la Plana y represor de los "agermanats",
y el virrey, Diego Hurtado de Mendoza.
En el año 1522 vio como su
padre era asesinado por los "agermanats". Eso marcó de manera definitiva
el juicio y la visión que tendría de la guerra de las Germanías.
Al
acabar la guerra comienza a ejercer como notario y como escribano del
administrador de Burriana, donde finalmente se estableció. Participa en
las Cortes de 1542 y 1547, donde desarrolló una intensa actividad.
Su
actividad como escritor se centra en dos títulos, “La Crónica de la
Ínclita y Coronada Ciudad y Reino de Valencia.” y “Libro de las
alabanzas de las lenguas Hebrea, Griega, Latina, Castellana y
Valenciana”. Impreso en Valencia, el año 1574 por Joan Navarro, en 1765
impreso por Salvador Faulí y en 1877 por Francisco Aguilar.
librillo que hoy presento es un pequeño ejemplo de que la búsqueda de
ejemplares no conoce de buenas o malas librerías o de momentos más o
menos propicios. El destino del libro es tan variado como su vida misma,
así como las vicisitudes que le rodean hasta llegar a nuestras manos.
No
es un libro importante, pero es una edición corta y cuidada de un
humilde investigador que quiso poner su granito de arena en el
conocimiento de la vida y obra de uno de los importantes cronistas y
prócer historiador valenciano, Rafael Martí de Viciana. Nacido en la
localidad castellonense de Burriana en 1502 y fallecido en Valencia en
1582. Cronista, Notario e historiador, miembro de una familia que obtuvo
su nobleza gracias a su fidelidad y servicio a la casa real.
La
guerra de las Germanías marcó su juventud, ya que participó activamente
en ella, haciendo de correo entre su tío Rampston de Viciana,
lugarteniente del gobernador de la Plana y represor de los "agermanats",
y el virrey, Diego Hurtado de Mendoza.
En el año 1522 vio como su
padre era asesinado por los "agermanats". Eso marcó de manera definitiva
el juicio y la visión que tendría de la guerra de las Germanías.
Al
acabar la guerra comienza a ejercer como notario y como escribano del
administrador de Burriana, donde finalmente se estableció. Participa en
las Cortes de 1542 y 1547, donde desarrolló una intensa actividad.
Su
actividad como escritor se centra en dos títulos, “La Crónica de la
Ínclita y Coronada Ciudad y Reino de Valencia.” y “Libro de las
alabanzas de las lenguas Hebrea, Griega, Latina, Castellana y
Valenciana”. Impreso en Valencia, el año 1574 por Joan Navarro, en 1765
impreso por Salvador Faulí y en 1877 por Francisco Aguilar.
La
aparición de este estudio sobre Viciana, escrito por Joan Rodríguez
Condesa, autor del cual no he logrado averiguar ningún dato, salvo que
publicó alguna obra más de carácter pedagógico, tal vez se trate de
algún erudito local, tiene mucho que ver con el acto que en honor de
Rafael Martí de Viciana realizó la decana entidad cultural valencianista
“Lo rat penat” en Burriana el primer día de julio de 1911, con la
colocación de una piedra conmemorativa en dicha localidad., según reza
el colofón de esta obra.
Colación: 8º mayor 53 págs. + 1h, 9 láminas (palau cita 8) Imp.Francesc Mora, Valencia 1911. Palau 273810
No
fue la única pues existe otro pequeño folleto del mismo año escrito por
el abogado, Vicente Forner Tichell “Estudio acerca de la casa solar de
los Viciana” 20 p. Imprenta de Monreal 1911 que después se amplió en
1920 con la obra “Familia de los Viciana (estudio histórico-crítico)”
469 p. Imprenta de Francesch Vives Mora, la misma imprenta que dio a la
luz el ejemplar que hoy vemos. Hasta la década de los setenta no veremos
más estudios sobre Viciana.
La edición de este libro escrito en
valenciano está cuidada, papel verjurado de alto gramaje en el que se
aprecia perfectamente la marca de los corondeles y puntizones, de alta
calidad, conservando las barbas y la marca al agua de “Joseph
Guarro-Catalunya”. Una tirada limitada a 50 ejemplares de los cueles he
encontrado 13 en bibliotecas públicas españolas. De los treinta y siete
restantes, este lleva una dedicatoria manuscrita del autor a D. Manuel
Polo y Peyrolón , Catedrático de Psicología, Lógica y Ética, nacido en
Cañete (Cuenca) el 11 de junio de 1846, y fallecido en Valencia en abril
de 1918, y que ocupó el cargo de senador desde 1907 hasta su
fallecimiento.
Los
detalles que ofrece esta obra acerca de las ediciones de las obras de
Viciana son muy completos. En las obras de Viciana, que habría que
dedicarle un artículo a parte, siempre llama la atención la enigmática
primera parte de su “Crónica” de la cual no se ha conservado ni visto
una sola página de ella, aunque se tiene la certeza de su existencia.
Añade el autor diez cartas de Martí de Viciana extraídas de archivos
valencianos que arrojan luz sobre su vida y que posteriormente
utilizaría Forner en su libro sobre la “Familia Viciana”
Dada la
escasez de este ejemplar el ayuntamiento de Burriana lo reeditó en 2003 y
la Biblioteca Valenciana lo tiene digitalizado en su web.
Este libro
que lleva antiguos sellos de biblioteca, lo encontré en una casi ignota
y desapercibida librería de viejo valenciana, que por rótulo solo lleva
“Libros Antiguos” y se encuentra en la c/Pintor Salvador Abril de
Valencia.
domingo, 14 de febrero de 2010
“Presentación y Diplomática”
“Como
decíamos ayer….” recordando a Fray Luis de León en el día de su regreso
a su cátedra salmantina tras cinco años de injusto cautiverio por orden
de la Inquisición, retomo mi actividad bloguera con cambios
sustanciales.
Por lo pronto bifurcaré mi actividad en dos
direcciones. “Mis Libros Antiguos” se queda en la red por que es una
prolongación virtual de mi biblioteca, que sigue recibiendo visitas y
sobre todo por que le tengo un especial cariño por todas las entrañables
experiencias que me ha brindado su existencia. De manera que,
ocasionalmente, añadiré algún artículo que siga los parámetros que ha
seguido este hasta ahora. Por otro lado nace “La Ilustración Bibliófila
Española y Americana” un espacio dedicado igualmente a los libros
antiguos pero con matices diferentes. En él no haré presentaciones de
libros como hasta ahora, sino que trataré temas bibliófilos que me
interesen y que por otro lado puedan aportar algo a los lectores.
Con
su encabezamiento he querido recuperar el recuerdo de aquella
publicación de inicios decimonónicos “La Ilustración Española y
Americana” en cuyo espíritu me inspiro, para hablar sobre libros de
ámbito hispánico y la importancia del castellano como idioma que ha
servido para unir culturas diferentes
Veremos los libros en toda su
dimensión como contenido y continente, y en esta ocasión no me limito a
mi biblioteca sino que salto a la biblioteca mundial y utilizaré todo
aquello que este a mi disposición y crea que pueda ser ilustrativo para
desarrollar el tema que exponga en cada momento. También quiero darle un
carácter universal y que sirva tanto para neófitos como para
bibliófilos avanzados –tarea complicada, pero haré lo que pueda-.
Pero
creo que el día a día, o mejor dicho, exposición a exposición darán
forma a este nuevo blog, que se abre hueco entre un buen número de
lugares bibliófilos que afortunadamente pueblan la red. Por eso aquí os
dejo el enlace –aunque algunos ya me tenéis controlado- y os invito ha
esta nueva casa donde espero que os encontréis a gusto y donde un
habitante muy especial os dará la bienvenida…. http://ilustracionbibliofila.blogsopt.com
Por otro lado y en este blog, quiero dar paso a exponer una variante de la bibliofilia; la diplomática.
La
diplomática es la ciencia que estudia los diplomas o documentos.
Realmente el coleccionismo de documentos no debe considerarse
bibliofilia, puesto que no son libros en si, aunque en algunos casos se
hallen encuadernados en un volumen por tratarse de un conjunto temático o
temporal que los hacen comunes o bien por que su extensión en varios
pliegos crean igualmente la necesidad de formar un volumen.
En cambio
si que observamos que comparte con la bibliofilia espacio físico, ya
que en ocasiones archivos y bibliotecas son un solo emplazamiento. De la
misma manera comparten lugares de difusión, librerías y subastas son
los sitios donde poder adquirirlos.
Así podemos encontrar
compra-ventas, donaciones, cartas, firmas reales, etc, de forma
individual en papel o pergamino, o de forma mas esporádica, cartularios,
libros cabreos, o las piezas más bellas que son las “Ejecutorias de
Hidalguía” tanto por su encuadernación, en muchos casos de terciopelo y
con escudo heráldico en el plano superior, como por la profusión de
elementos decorativos miniados, orlas, letras capitales, escudos y
retratos, además de su cuidada caligrafía. Aunque me ha interesado más
el documento por contenido o antigüedad, siempre apreciando una buena
conservación, una clara caligrafía y si lleva algún elemento gráfico
mejor que mejor. Recuerdo que en una ocasión me deje llevar por la
hermosura de un documento puje más de lo que he pagado por ningún libro
por uno de los últimos privilegios rodados que se emitieron de los Reyes
Católicos; bellísimo, incólume, majestuoso. Por suerte o por desgracia
me sobrepujaron, aun hubo un loco mayor que se dejo llevar por su
belleza. De manera que, viendo la parte positiva, pude comprar otros
libros.
Yo empecé con la bibliofilia a la par que con la –lo
llamaría diplomatofilia, pero me parece rebuscado, de manera que lo
denominaré…- docufilia. Me atraían soberanamente aquellos papeles
ocasionalmente y pergaminos en su mayoría, que aportaban datos
históricos de tiempos pretéritos, en algunas ocasiones muy antiguos. No
ha sido difícil para mí encontrar pergaminos en ocasiones de época
medieval en librerías y subastas.
Los documentos antiguos tienen
particularidades diferentes de los libros. Son singulares, personales y
únicos. Trasmiten lo que su caligrafía indica. En algunas ocasiones los
trazos rápidos indican la premura del calígrafo, en otras la delicadeza
de sus letras nos indican la importancia del texto. También el soporte
nos arroja información, el pergamino por su tamaño, grosor y forma nos
aporta información sobre su trascendencia.
Antes de mostraros
algunos de mis documentos, quiero recordar una memorable ocasión en la
que se subastaron los documentos más antiguos que he visto en subasta
pública en España, ya que en Londres se subastó hace más de una década
una carta del Conde castellano Fernán González de 945.
decíamos ayer….” recordando a Fray Luis de León en el día de su regreso
a su cátedra salmantina tras cinco años de injusto cautiverio por orden
de la Inquisición, retomo mi actividad bloguera con cambios
sustanciales.
Por lo pronto bifurcaré mi actividad en dos
direcciones. “Mis Libros Antiguos” se queda en la red por que es una
prolongación virtual de mi biblioteca, que sigue recibiendo visitas y
sobre todo por que le tengo un especial cariño por todas las entrañables
experiencias que me ha brindado su existencia. De manera que,
ocasionalmente, añadiré algún artículo que siga los parámetros que ha
seguido este hasta ahora. Por otro lado nace “La Ilustración Bibliófila
Española y Americana” un espacio dedicado igualmente a los libros
antiguos pero con matices diferentes. En él no haré presentaciones de
libros como hasta ahora, sino que trataré temas bibliófilos que me
interesen y que por otro lado puedan aportar algo a los lectores.
Con
su encabezamiento he querido recuperar el recuerdo de aquella
publicación de inicios decimonónicos “La Ilustración Española y
Americana” en cuyo espíritu me inspiro, para hablar sobre libros de
ámbito hispánico y la importancia del castellano como idioma que ha
servido para unir culturas diferentes
Veremos los libros en toda su
dimensión como contenido y continente, y en esta ocasión no me limito a
mi biblioteca sino que salto a la biblioteca mundial y utilizaré todo
aquello que este a mi disposición y crea que pueda ser ilustrativo para
desarrollar el tema que exponga en cada momento. También quiero darle un
carácter universal y que sirva tanto para neófitos como para
bibliófilos avanzados –tarea complicada, pero haré lo que pueda-.
Pero
creo que el día a día, o mejor dicho, exposición a exposición darán
forma a este nuevo blog, que se abre hueco entre un buen número de
lugares bibliófilos que afortunadamente pueblan la red. Por eso aquí os
dejo el enlace –aunque algunos ya me tenéis controlado- y os invito ha
esta nueva casa donde espero que os encontréis a gusto y donde un
habitante muy especial os dará la bienvenida…. http://ilustracionbibliofila.blogsopt.com
Por otro lado y en este blog, quiero dar paso a exponer una variante de la bibliofilia; la diplomática.
La
diplomática es la ciencia que estudia los diplomas o documentos.
Realmente el coleccionismo de documentos no debe considerarse
bibliofilia, puesto que no son libros en si, aunque en algunos casos se
hallen encuadernados en un volumen por tratarse de un conjunto temático o
temporal que los hacen comunes o bien por que su extensión en varios
pliegos crean igualmente la necesidad de formar un volumen.
En cambio
si que observamos que comparte con la bibliofilia espacio físico, ya
que en ocasiones archivos y bibliotecas son un solo emplazamiento. De la
misma manera comparten lugares de difusión, librerías y subastas son
los sitios donde poder adquirirlos.
Así podemos encontrar
compra-ventas, donaciones, cartas, firmas reales, etc, de forma
individual en papel o pergamino, o de forma mas esporádica, cartularios,
libros cabreos, o las piezas más bellas que son las “Ejecutorias de
Hidalguía” tanto por su encuadernación, en muchos casos de terciopelo y
con escudo heráldico en el plano superior, como por la profusión de
elementos decorativos miniados, orlas, letras capitales, escudos y
retratos, además de su cuidada caligrafía. Aunque me ha interesado más
el documento por contenido o antigüedad, siempre apreciando una buena
conservación, una clara caligrafía y si lleva algún elemento gráfico
mejor que mejor. Recuerdo que en una ocasión me deje llevar por la
hermosura de un documento puje más de lo que he pagado por ningún libro
por uno de los últimos privilegios rodados que se emitieron de los Reyes
Católicos; bellísimo, incólume, majestuoso. Por suerte o por desgracia
me sobrepujaron, aun hubo un loco mayor que se dejo llevar por su
belleza. De manera que, viendo la parte positiva, pude comprar otros
libros.
Yo empecé con la bibliofilia a la par que con la –lo
llamaría diplomatofilia, pero me parece rebuscado, de manera que lo
denominaré…- docufilia. Me atraían soberanamente aquellos papeles
ocasionalmente y pergaminos en su mayoría, que aportaban datos
históricos de tiempos pretéritos, en algunas ocasiones muy antiguos. No
ha sido difícil para mí encontrar pergaminos en ocasiones de época
medieval en librerías y subastas.
Los documentos antiguos tienen
particularidades diferentes de los libros. Son singulares, personales y
únicos. Trasmiten lo que su caligrafía indica. En algunas ocasiones los
trazos rápidos indican la premura del calígrafo, en otras la delicadeza
de sus letras nos indican la importancia del texto. También el soporte
nos arroja información, el pergamino por su tamaño, grosor y forma nos
aporta información sobre su trascendencia.
Antes de mostraros
algunos de mis documentos, quiero recordar una memorable ocasión en la
que se subastaron los documentos más antiguos que he visto en subasta
pública en España, ya que en Londres se subastó hace más de una década
una carta del Conde castellano Fernán González de 945.
La
subasta a la que me refiero fue la que se realizó en Barcelona el 27 de
Enero de 2000 por Subhastes en la que pudimos ver documentos del siglo
X, una compraventa del año 974 y un documento de consagración firmado
por el conde de Cerdaña, Oliba I del 984, tres del siglo XI, ocho del
XII, nueve de XIII y numerosos del XIV y XV catalanes y aragoneses.
Después de recordar tan memorable evento os ofrezco una muestra de mi colección diplomática:
La
siguiente imagen –muestro un fragmento- es de un traslado –fotocopia de
la época- de un documento regio datado en 1339, se trata del
nombramiento del Baile de Valencia efectuada en Cortes en Valencia en
1329 por Alfonso IV de Aragón, conocido como el Benigno. Está firmado
por cinco notarios catalanes.
Este
otro documento entraría dentro de la categoría de firmas reales, es un
documento del 17 de noviembre de 1427 en el que Antonio Mir mercader de
Tarragona paga mil florines de oro al Rey Alfonso V el Magnánimo que
posteriormente le son devueltos en varios plazos. Resulta curioso la
marca al agua del papel, que es una corona real, el sello de placa y la
firma autógrafa del Rey, que como se aprecia esta hecha en tinta más
oscura. La misma tinta que dibuja una corona sobre la “l” de Valentie,
como era su costumbre.
Aquí
vemos un curioso documento del 2 de febrero de 1465 en el que se
informa del nombramiento del nuevo recaudador Alfonso Vazques, que según
indica, recaudará las alcabalas que hasta ahora se hacian en nombre del
Rey, ese año y el siguiente se harían en nombre del Conde de Lemos,
firmado por Alfonso Osorio, Conde de Lemos. Esta es una de las
usurpaciones de impuestos hechas en tiempo de Enrique IV de Castilla.
Y
por último una hermosa bula papal emitida en Roma el 7 de Marzo de
1602, bajo el pontificado de Clemente VIII. En la parte exterior indica
“Bula de Salazar”. Pero no he podido desentrañar el completo
significado, tanto por el latín como por su complicada caligrafía. Solo
sé que está remitida al Arzobispado de Zaragoza y que gira alrededor de
un personaje llamado Juan de Salazar y que son protagonistas tanto la
localidad de la Almunia de doña Godina y la Orden Hospitalaria de San
Juan de Jerusalén. Promete ser interesante pero hay que dedicarle tiempo
y un experto en paleografía y latín.
domingo, 21 de junio de 2009
“Libro de reloges solares, 1575”
La
existencia del hombre es inherente a la del sol. El hombre, desde los
albores de los tiempos, es consciente del paso del tiempo y de su
irreversibilidad. El día y la noche fueron las primeras unidades básicas
del paso de nuestro tiempo y el sueño nocturno marcaba el fin y el
principio del nuevo día.
Ya en las culturas megalíticas inglesas e
irlandesas encontramos los primeros vestigios líticos relacionados con
el sol, con una antigüedad de cinco mil años. El hombre primitivo,
tendría la consciencia de qué la sombra de un palo clavado en suelo
(gnomon) variaba con el transcurso del día. Este gnomon, que en griego
quiere decir "indicador", y en el caso de la gnomónica significa
indicador de fracción de tiempo, es el que daría lugar al desarrollo del
reloj de sol.
Con las primeras civilizaciones aparecen también
las primeras necesidades organizativas religiosas y socioculturales. Es
en la civilización sumeria donde encontramos las primeras noticias de un
sistema de calendario y una división de la duración del día en partes
iguales. Así el día se dividía en doce danna (dos horas) y cada danna en
treinta ges.
Pero es con la civilización egipcia donde aparece
nuestra división del año en 365 días y el día en 24 horas. Estas horas
tenían un significado religioso la palabra egipcia correspondiente a
hora equivalía también a "deber sacerdotal", palabra de la misma raíz
que "vigía de las estrellas" (o vigía del tiempo). Por lo tanto aparece
la necesidad de crear algún instrumento que pudiera indicar la hora en
que nos encontramos para cumplir las obligaciones religiosas. Este
instrumento se llamaba “merkhet” y era un primitivo reloj de sol
portátil, que constaba de dos piezas prismáticas, pétreas, de unos tres
decímetros de longitud, situadas perpendicularmente, donde una tenía
marcadas las horas y otra servía de aguja.
Los griegos
continuaron la tradición babilónica en la medición del tiempo, y aparece
el primer testimonio escrito sobre el uso de los relojes de mano del
filósofo presocrático Anaximandro. Según Favorino fue el primero en
inventar un gnomon y utilizarlo en relojes de Sol en Lacedemonia, según
narra en su “Historia varia”, para marcar los solsticios y equinoccios.
Me gusta recordar que Anaximandro, según Diógenes Laercio, fue el
primero en trazar el perímetro de la tierra y el mar, y construir una
esfera celeste. ¡Cuantos pasos de cangrejo ha recorrido el hombre desde
entonces!
Según relata Herodoto de Halicarnaso en su Historia,
fueron los griegos los primeros en utilizar la gnomónica, que es la
ciencia encargada de elaborar teorías y reunir conocimiento sobre la
división del arco diurno, o trayectoria del Sol sobre el horizonte. Un
sistema que como la duración del arco diurno varía con el ciclo
estacional provoca un sistema de horas desiguales. Lo cierto es que
hubieron varios autores griegos que escribieron sobre gnomónica,
Anaxímenes, Demócrito, y los escritos del geómetra Apolonio de Perge,
sobre elipses y parábolas que influenciaron en esta ciencia.
Las
innovaciones aportadas por el babilonio Beroso Caldeo en el siglo III
aC. fueron transmitidas en la obra “De Arquitectura” de Vitrubio Polión ,
siendo el más importante testimonio de la gnomónica de la Antiguedad, y
dedicando un capítulo entero a esta ciencia, concretamente el capítulo
IX. En él cita los diferentes tipos de relojes de sol que se utilizaron
en la antigüedad y sus inventores. Cita el Hemicyclum, de Beroso Caldeo;
el Scaphen o Hemisphaerium (Excavado o Hemisferio) y el Discum in
planitie, de Aristarco de Samos; la Arachnen, de Eudoxo el astrólogo; el
Plinthium lacunar de Scopas Siracusano, entre otros.
Reloj solar del Museo Nacional de Arte Romano de Mérida
Estos
tipos son los que encontraremos en época romana, ya que no se hicieron
grandes avances en gnomónica. Pero sí que conservamos de esta época más
vestigios arqueológicos, como por ejemplo el reloj solar que se conserva
en el museo nacional de arte romano de Mérida. O como el extraño reloj
solar portátil que se encontró el 11 de junio de 1755 en las ruinas de
Herculano, y que tiene forma de jamón, por lo que pasó a llamarse este
reloj de sol “jamón de Pórtico”. La Enciclopedia de Diderot y D'Alambert
(tomo VII, s.v GNOMONIQUE, París 1757) comenta este descubrimiento y
pasa a describirlo.
“On a trouvé dans les ruines d'Herculanum un
cadran solaire portatif. Ce cadran est rond & garni d'un manche, au
bout duquel est un anneau qui servoit sans-doute à suspendre le cadran
par-tout où l'on vouloit. Tout l'instrument est de metal & un peu
convexe par ses deux surfaces : il y a d'un côté un stilet un peu long
& dentelé, qui fait environ la quatrieme partie du diametre de cet
instrument. L'une des deux superficies, qu'on peut regarder comme la
surface supérieure, est toute couverte d'argent, & divisée par douze
lignes paralleles qui forment autant de petits quarrés un peu creux ;
les six derniers quarrés, qui sont terminés par la partie inférieure de
la circonférence du cercle, sont disposés comme on va voir, &
contiennent les caracteres suivans, qui sont les lettres initiales du
nom de chaque mois....”
También Plinio el viejo nos relata en su
Historia Natural, como el emperador Augusto, aprovecho un obelisco para
la construcción de un enorme reloj solar en el Campo de Marte.
En
época medieval son los monasterios los guardianes de la cultura y son
estos, los que más iban a necesitar de la medición del tiempo para
regular los deberes diarios de sus reglas monásticas. Con la regla
benedictina aparecen los relojes solares de horas canónicas, que marcan
las obligaciones y oraciones de los monjes. Será en época bajo-medieval,
en torno al siglo XIV, cuando aparecen los primeros relojes mecánicos.
Pero su uso no se generaliza hasta el siglo XVII, gracias a Christian
Huygens, que en 1656, construye el primer reloj de péndulo, pero esa es
otra historia.
En el siglo IX son los árabes los que dominan el
panorama científico en occidente y aparecen, entre otros, obras de
Thabit Ibn Qurra, sabio árabe especializado en astronomía, matemáticas y
medicina, que escribe obras como el “Libro sobre el instrumento que
indica las horas” alrededor del año 890. Qusta ibn Luqa (820-912)
escribió un tratado sobre los astrolabios. Al-Biruni (953-1078) fue
matemático, astrónomo, físico, filósofo, astrólogo, viajero, historiador
y farmacéutico, uno de los intelectuales más destacados del mundo
islámico. Escribió cerca de 150 obras sobre historia, astronomía,
astrología, gnomónica, matemáticas y farmacología, de las cuales apenas
ha sobrevivido una quinta parte de ellas. E infinidad de astrónomos y
matemáticos cuyos estudios influenciaron en la gnomónica, como por
ejemplo el gran astrónomo de Al-Andalus, Azarquiel.
En el siglo
XIII, encontramos la obra de Sacrobosco, “Tractatus de Quadrante”
c.1239. En 1260 el “Quadrans Vetus “ de Johannes Anglicus y en 1288 el
“Quadrans Novus” de Profetius. Aunque el primer gran astrónomo y
gnomonista del mundo latino fue Juan Regiomontano (1436-1476) que
colaboró con importantes tratados sobre trigonometría. La unión de ambos
fructificó en bellos incunables astronómicos impresos en Venecia por
Erhard Ratdolt, que fue el impresor que más bellos libros imprimió en
época incunable sobre temas científicos, con espectaculares capitales y
bellos grabados.
Ya en el siglo XV aparece Oronce Finé (en latín
aparece también como Orontius Finaeus Delphinatus, también Orontius
Finnaeus e incluso puede encontrarse más corto como Finaeus) Nace el 20
de diciembre de 1494 en la región de Dauphiné - † 8 de agosto de 1555 en
París), se trata de un célebre matemático y cartógrafo de origen
francés.
En el terreno de la gnomónica es frecuentemente conocido por
haber plagiado a otros autores, Clavius describe con inusitada fuerza
algunos de sus errores de interpretación, denominándolos "Error
Orontius". Fue constructor de relojes de sol y uno de ellos elaborado en
ébano en 1524 todavía existe. Su principal obra fue: “Orontii Finei
Delphinatis, regii mathematicarvm professoris, De solaribus horologiis,
& quadrantibus, libri quatuor.” Parisiis, apud Gulielmum Cauellat,
in pingui gallina [1560].
Tambien es interesante citar al alemán
Sebastian Munster (1488-1552) hebraista y cosmógrafo. En gnomónica hizo
varias investigaciones y publicó varios libros en los que detalla con
abundantes gráficos como se construye un reloj de sol. Agunas obras son,
“Erklerung des newen Instruments der Sunnen, Oppenheim” 1528;
Compositio horologiorum, 1531; Horologiographia, 1533; etc.
Regnier
Gemma Frisius (Dokkum, Frisia, 8 de diciembre de 1508 - Lovaina,
Brabante, 25 de mayo de 1555) fue un astrónomo y matemático holandés,
famoso por su habilidad en la construcción de instrumentos de medida y
por las teorías que elaboró, que fueron de ayuda a la navegación
marítima.
Gemma hizo importantes avances en gnomónica y publicó un
tratado denominado Tractatus de Annulo Astronomicae en el que describe
un intrumento que el mismo denomina anillo astronómico empleado como
cuadrante, nunca se menciona como inventor del mismo y describe el modo
de empleo siempre mencionando a su amigo Van der Heyden.
En fecha muy
cercana al libro de hoy se editó el libro de Giovanni Battista
Benedetti “De gnomonum umbrarumq solarium vsu liber ... : nunc primùm
... in lucem aeditus “Augustae Taurinorum : apud haeredes Nicolai
Beuilaquae, 1574.
También hay que citar a Pedro Apiano, astrónomo que
trabajó para el emperador Carlos V y que en su obra “Cosmographia”
dedica un libro al uso del anillo astronómico, con el cual averiguar las
horas del día.
Todas estas obras llegarían a España, pero hasta
el momento no había ninguna obra ni en latín ni en lengua vernácula, que
hablara exclusivamente sobre relojes solares.
Y es aquí en Valencia
donde verá la luz de mano del impresor Pedro de Huete, en su casa, en la
plaza de la Yerua, en 1575 la obra de Pedro Roiz “Libro de Reloges
Solares”. Primera y durante mucho tiempo única obra en castellano sobre
este tema.
El libro es de tal importancia en su genero que el Senado
editó una edición facsímil de su ejemplar, con motivo del año
internacional de las matemáticas en el año 2000, con un estudio
introductorio del catedrático de matemáticas de la Universidad Autónoma
de Barcelona, Joan Girbau, en el que ensalza las dotes matemáticas de
Pedro Roiz al que define como un verdadero matemático.
También se hicieron ediciones facsímiles por Ed. Cuadrante, Ed.Testimonio y Librería Paris-Valencia.
Solo
conocemos, a través de su obra, unas pocas notas biográficas del autor.
Pedro Roiz fue párroco de la iglesia de San Valero en el valenciano
barrio de Ruzafa, y después canónigo de la Catedral Metropolitana. En
cuanto a sus dotes matemáticas, discipulo del también valenciano
Jerónimo Muñoz (1520 - 1591) astrónomo, geógrafo, ingeniero y hebraísta,
que dio clases de astronomía y hebraismo primero en Valencia entre 1563
y 1578 y fue luego nombrado catedrático en la Universidad de Salamanca.
Pedro Roiz igualmente desempeñó el cargo de catedrático de Matemáticas.
Una
de las singularidades de este libro es que Pedro Roiz se plantea
escribir una obra con la cual poder construir un reloj de sol, sin
conocimientos matemáticos previos. Y para ello incluye los conocimientos
matemáticos suficientes para llevar a cabo este tipo de relojes.

En
la carta al lector dice textualmente Roiz: “Las cosas de Mathematicas
van tan asidas y encadenadas entre si, que no se pueden entender las
unas sin las otras: las medias sin las del principio, ni las postreras
sin estas dos. Todo quanto fuere necessario para entender la fabrica de
los reloges solares de este libro, se hallara declarado en el, sin
necesidad de otro. Leanlo desde el principio, y no passen por cosa, sin
bien entenderla: y quando se les ofreciere algo que no este aquí
declarado, dexenlo, porque no sera necesario para nuestro intento.”
Roiz
comienza con una exposición de la geometría euclidiana en los capítulos
I y II, empezando por la definición de punto y terminando con
ejercicios geométricos sobre ángulos. El capítulo III lo dedica a
nociones de astronomía y el IIII a la definición de la rosa de los
vientos. El resto de capítulos se centran en los propios relojes solares
con los datos necesarios, y numerosas tablas con las divisiones del
arco en función de la latitud donde se sitúe el reloj. Una curiosdad
apuntada por Joan Girbau es “La tabla de las alturas del Norte de los
principales pueblos de España”, es decir una tabla de latitudes, es tan
exacta que no hay discrepancias superiores a los seis minuto de arco.
Hay que tener en cuenta que un minuto de arco equivale aprox. a 1850
metros de diferencia. Y varias exactitudes de décimas de minuto. ¡ Y sin
GPS !

Una
de las curiosidades del libro es su carta dedicatoria a Don Juan de
Borja hijo del Marqués de Navarrés, en el que ensalza el uso de las
matemáticas. Según Girbau es uno de los elogios más inspirados que se
han hecho a esta ciencia. Os expongo parte de la explicación que hace
Joan Girbau sobre la epístola a Joan de Borja:
“La estupenda
epístola que sirve de prólogo al libro empieza con la descripción del
famoso problema griego de la duplicación del cubo. En el año 429 a. C.
una gran peste azotó Atenas y se llevó aproximadamente una cuarta parte
de la población. Dícese que para remediar aquella calamidad se envió una
delegación al oráculo de Apolo en Delos para preguntar cómo podría
conjurarse la peste, a lo que el oráculo respondió que era necesario
duplicar el altar cúbico del templo de Apolo. Los atenienses pensaron
primero que bastaba con construir una ara igual a la ya existente y
juntarla a la primera, pero al observar que después de realizar esta
construcción la peste no cesaba, dícese que interpretaron el oráculo en
el sentido de que debían construir un altar con la misma forma cúbica
que el primitivo, pero de volumen doble.
El libro que estamos
comentando, después de describir este problema dice de él que es muy
dificultoso y que no se puede resolver “sin mucho estudio de aritmética y
geometría” y que la voluntad de Apolo era que los atenienses “se dieran
al estudio de la matemáticas”. En realidad este problema de la
duplicación del cubo, junto con otros dos problemas clásicos (el de la
trisección del ángulo y el de la cuadratura del círculo) quedó como
problema abierto hasta el siglo XIX en que se demostró que no tenía
solución (los matemáticos denominan problema abierto a aquel que nadie
sabe resolver). Expliquemos por qué la duplicación del cubo era para los
griegos un problema abierto. Bajo la óptica actual cualquier alumno de
bachillerato daría de él una solución correcta. Diría un tal alumno: Si
se designa por a la arista del altar cúbico de Apolo, su volumen será V =
a3. Si la arista del altar que buscamos es x, el volumen del cubo de
arista x debe igualarse a 2V. Por tanto x3 = 2V = 2a3. De donde x = 3√2a
¿Por qué esta solución completamente
correcta y elemental no era considerada “solución” por los griegos?
Ellos
consideraban que una figura geométrica era efectivamente construible de
manera exacta cuando existía algún procedimiento que la permitiera
construir utilizando solamente la regla y el compás. La pregunta que
ellos se hacían podría resumirse así: ¿Existe algún procedimiento
geométrico que utilizando solamente regla y compás permita construir la
longitud “x” a partir de la longitud conocida “a”? Esta pregunta no se
resolvió hasta el siglo XIX en que la teoría del matemático ´Evariste
Galois (1811-1832) permitió contestar la pregunta anterior en sentido
negativo. Es decir: nadie podrá inventar nunca un procedimiento
geométrico que utilizando sólo la regla y el compás permita construir 3
√2a a partir de a. Digamos aquí que Galois murió a los 21 años después
de batirse en duelo con un desconocido, y que su trabajo sobre la
resolución por radicales de las ecuaciones algebraicas –trabajo que
escribió la noche anterior al duelo y que entregó a un amigo –
revolucionó el álgebra.
Volvamos a nuestro libro de relojes de sol.
Su autor tuvo el acierto de empezar el prólogo del mismo con la
descripción de este problema de la duplicación del cubo, que fue durante
dos milenios un problema abierto. Los matemáticos profesionales, en
tanto que investigadores, se enfrentan a diario con problemas que nadie
antes ha resuelto, y en la mayoría de casos no consiguen más que dar de
ellos soluciones parciales. No existe pues mejor manera de presentar a
un público no matemático la verdadera esencia de esta ciencia que la
descripción de algún problema abierto, tal como hace el libro que
comentamos.”

Otro
ejemplo de su singularidad es su rareza, pues no recuerdo, ni tengo
referencias de otro libro en venta, al menos en los últimos diez años.
Palau que lo referencia con el número 275689, habla de algunos
ejemplares vendidos, 20 frcs. Heredia, 1891; 100 ptas. Madrid 1917; 125
ptas. Molina 1932 y 150 ptas. En 1941; 1000 ptas. Bardón en 1949 y 1500
ptas. En 1953 y 500 pesos, Porrua en 1950.


Mi
ejemplar perteneció a Robert B. Honeyman, que fue subastado en
Christie’s y lleva el ex libris de la librería Bardón; muy probablemente
sea uno de los dos ejemplares reseñado por Palau. Salvá lo referencia
en su catálogo con el 3811, lo cita Vicente Castañeda y Alcover en su
“Ensayo de una bibliografía comentada de manuales de artes, ciencias,
oficios, costumbres publicas y privadas”, así como Felipe Picatoste y
Rodríguez, con el numero 699, en sus “Apuntes para una biblioteca
científica española del siglo XVI” Madrid, 1891.
existencia del hombre es inherente a la del sol. El hombre, desde los
albores de los tiempos, es consciente del paso del tiempo y de su
irreversibilidad. El día y la noche fueron las primeras unidades básicas
del paso de nuestro tiempo y el sueño nocturno marcaba el fin y el
principio del nuevo día.
Ya en las culturas megalíticas inglesas e
irlandesas encontramos los primeros vestigios líticos relacionados con
el sol, con una antigüedad de cinco mil años. El hombre primitivo,
tendría la consciencia de qué la sombra de un palo clavado en suelo
(gnomon) variaba con el transcurso del día. Este gnomon, que en griego
quiere decir "indicador", y en el caso de la gnomónica significa
indicador de fracción de tiempo, es el que daría lugar al desarrollo del
reloj de sol.
Con las primeras civilizaciones aparecen también
las primeras necesidades organizativas religiosas y socioculturales. Es
en la civilización sumeria donde encontramos las primeras noticias de un
sistema de calendario y una división de la duración del día en partes
iguales. Así el día se dividía en doce danna (dos horas) y cada danna en
treinta ges.
Pero es con la civilización egipcia donde aparece
nuestra división del año en 365 días y el día en 24 horas. Estas horas
tenían un significado religioso la palabra egipcia correspondiente a
hora equivalía también a "deber sacerdotal", palabra de la misma raíz
que "vigía de las estrellas" (o vigía del tiempo). Por lo tanto aparece
la necesidad de crear algún instrumento que pudiera indicar la hora en
que nos encontramos para cumplir las obligaciones religiosas. Este
instrumento se llamaba “merkhet” y era un primitivo reloj de sol
portátil, que constaba de dos piezas prismáticas, pétreas, de unos tres
decímetros de longitud, situadas perpendicularmente, donde una tenía
marcadas las horas y otra servía de aguja.
Los griegos
continuaron la tradición babilónica en la medición del tiempo, y aparece
el primer testimonio escrito sobre el uso de los relojes de mano del
filósofo presocrático Anaximandro. Según Favorino fue el primero en
inventar un gnomon y utilizarlo en relojes de Sol en Lacedemonia, según
narra en su “Historia varia”, para marcar los solsticios y equinoccios.
Me gusta recordar que Anaximandro, según Diógenes Laercio, fue el
primero en trazar el perímetro de la tierra y el mar, y construir una
esfera celeste. ¡Cuantos pasos de cangrejo ha recorrido el hombre desde
entonces!
Según relata Herodoto de Halicarnaso en su Historia,
fueron los griegos los primeros en utilizar la gnomónica, que es la
ciencia encargada de elaborar teorías y reunir conocimiento sobre la
división del arco diurno, o trayectoria del Sol sobre el horizonte. Un
sistema que como la duración del arco diurno varía con el ciclo
estacional provoca un sistema de horas desiguales. Lo cierto es que
hubieron varios autores griegos que escribieron sobre gnomónica,
Anaxímenes, Demócrito, y los escritos del geómetra Apolonio de Perge,
sobre elipses y parábolas que influenciaron en esta ciencia.
Las
innovaciones aportadas por el babilonio Beroso Caldeo en el siglo III
aC. fueron transmitidas en la obra “De Arquitectura” de Vitrubio Polión ,
siendo el más importante testimonio de la gnomónica de la Antiguedad, y
dedicando un capítulo entero a esta ciencia, concretamente el capítulo
IX. En él cita los diferentes tipos de relojes de sol que se utilizaron
en la antigüedad y sus inventores. Cita el Hemicyclum, de Beroso Caldeo;
el Scaphen o Hemisphaerium (Excavado o Hemisferio) y el Discum in
planitie, de Aristarco de Samos; la Arachnen, de Eudoxo el astrólogo; el
Plinthium lacunar de Scopas Siracusano, entre otros.
Reloj solar del Museo Nacional de Arte Romano de MéridaEstos
tipos son los que encontraremos en época romana, ya que no se hicieron
grandes avances en gnomónica. Pero sí que conservamos de esta época más
vestigios arqueológicos, como por ejemplo el reloj solar que se conserva
en el museo nacional de arte romano de Mérida. O como el extraño reloj
solar portátil que se encontró el 11 de junio de 1755 en las ruinas de
Herculano, y que tiene forma de jamón, por lo que pasó a llamarse este
reloj de sol “jamón de Pórtico”. La Enciclopedia de Diderot y D'Alambert
(tomo VII, s.v GNOMONIQUE, París 1757) comenta este descubrimiento y
pasa a describirlo.
“On a trouvé dans les ruines d'Herculanum un
cadran solaire portatif. Ce cadran est rond & garni d'un manche, au
bout duquel est un anneau qui servoit sans-doute à suspendre le cadran
par-tout où l'on vouloit. Tout l'instrument est de metal & un peu
convexe par ses deux surfaces : il y a d'un côté un stilet un peu long
& dentelé, qui fait environ la quatrieme partie du diametre de cet
instrument. L'une des deux superficies, qu'on peut regarder comme la
surface supérieure, est toute couverte d'argent, & divisée par douze
lignes paralleles qui forment autant de petits quarrés un peu creux ;
les six derniers quarrés, qui sont terminés par la partie inférieure de
la circonférence du cercle, sont disposés comme on va voir, &
contiennent les caracteres suivans, qui sont les lettres initiales du
nom de chaque mois....”
También Plinio el viejo nos relata en su
Historia Natural, como el emperador Augusto, aprovecho un obelisco para
la construcción de un enorme reloj solar en el Campo de Marte.
En
época medieval son los monasterios los guardianes de la cultura y son
estos, los que más iban a necesitar de la medición del tiempo para
regular los deberes diarios de sus reglas monásticas. Con la regla
benedictina aparecen los relojes solares de horas canónicas, que marcan
las obligaciones y oraciones de los monjes. Será en época bajo-medieval,
en torno al siglo XIV, cuando aparecen los primeros relojes mecánicos.
Pero su uso no se generaliza hasta el siglo XVII, gracias a Christian
Huygens, que en 1656, construye el primer reloj de péndulo, pero esa es
otra historia.
En el siglo IX son los árabes los que dominan el
panorama científico en occidente y aparecen, entre otros, obras de
Thabit Ibn Qurra, sabio árabe especializado en astronomía, matemáticas y
medicina, que escribe obras como el “Libro sobre el instrumento que
indica las horas” alrededor del año 890. Qusta ibn Luqa (820-912)
escribió un tratado sobre los astrolabios. Al-Biruni (953-1078) fue
matemático, astrónomo, físico, filósofo, astrólogo, viajero, historiador
y farmacéutico, uno de los intelectuales más destacados del mundo
islámico. Escribió cerca de 150 obras sobre historia, astronomía,
astrología, gnomónica, matemáticas y farmacología, de las cuales apenas
ha sobrevivido una quinta parte de ellas. E infinidad de astrónomos y
matemáticos cuyos estudios influenciaron en la gnomónica, como por
ejemplo el gran astrónomo de Al-Andalus, Azarquiel.
En el siglo
XIII, encontramos la obra de Sacrobosco, “Tractatus de Quadrante”
c.1239. En 1260 el “Quadrans Vetus “ de Johannes Anglicus y en 1288 el
“Quadrans Novus” de Profetius. Aunque el primer gran astrónomo y
gnomonista del mundo latino fue Juan Regiomontano (1436-1476) que
colaboró con importantes tratados sobre trigonometría. La unión de ambos
fructificó en bellos incunables astronómicos impresos en Venecia por
Erhard Ratdolt, que fue el impresor que más bellos libros imprimió en
época incunable sobre temas científicos, con espectaculares capitales y
bellos grabados.
Ya en el siglo XV aparece Oronce Finé (en latín
aparece también como Orontius Finaeus Delphinatus, también Orontius
Finnaeus e incluso puede encontrarse más corto como Finaeus) Nace el 20
de diciembre de 1494 en la región de Dauphiné - † 8 de agosto de 1555 en
París), se trata de un célebre matemático y cartógrafo de origen
francés.
En el terreno de la gnomónica es frecuentemente conocido por
haber plagiado a otros autores, Clavius describe con inusitada fuerza
algunos de sus errores de interpretación, denominándolos "Error
Orontius". Fue constructor de relojes de sol y uno de ellos elaborado en
ébano en 1524 todavía existe. Su principal obra fue: “Orontii Finei
Delphinatis, regii mathematicarvm professoris, De solaribus horologiis,
& quadrantibus, libri quatuor.” Parisiis, apud Gulielmum Cauellat,
in pingui gallina [1560].
Tambien es interesante citar al alemán
Sebastian Munster (1488-1552) hebraista y cosmógrafo. En gnomónica hizo
varias investigaciones y publicó varios libros en los que detalla con
abundantes gráficos como se construye un reloj de sol. Agunas obras son,
“Erklerung des newen Instruments der Sunnen, Oppenheim” 1528;
Compositio horologiorum, 1531; Horologiographia, 1533; etc.
Regnier
Gemma Frisius (Dokkum, Frisia, 8 de diciembre de 1508 - Lovaina,
Brabante, 25 de mayo de 1555) fue un astrónomo y matemático holandés,
famoso por su habilidad en la construcción de instrumentos de medida y
por las teorías que elaboró, que fueron de ayuda a la navegación
marítima.
Gemma hizo importantes avances en gnomónica y publicó un
tratado denominado Tractatus de Annulo Astronomicae en el que describe
un intrumento que el mismo denomina anillo astronómico empleado como
cuadrante, nunca se menciona como inventor del mismo y describe el modo
de empleo siempre mencionando a su amigo Van der Heyden.
En fecha muy
cercana al libro de hoy se editó el libro de Giovanni Battista
Benedetti “De gnomonum umbrarumq solarium vsu liber ... : nunc primùm
... in lucem aeditus “Augustae Taurinorum : apud haeredes Nicolai
Beuilaquae, 1574.
También hay que citar a Pedro Apiano, astrónomo que
trabajó para el emperador Carlos V y que en su obra “Cosmographia”
dedica un libro al uso del anillo astronómico, con el cual averiguar las
horas del día.
Todas estas obras llegarían a España, pero hasta
el momento no había ninguna obra ni en latín ni en lengua vernácula, que
hablara exclusivamente sobre relojes solares.
Y es aquí en Valencia
donde verá la luz de mano del impresor Pedro de Huete, en su casa, en la
plaza de la Yerua, en 1575 la obra de Pedro Roiz “Libro de Reloges
Solares”. Primera y durante mucho tiempo única obra en castellano sobre
este tema.
El libro es de tal importancia en su genero que el Senado
editó una edición facsímil de su ejemplar, con motivo del año
internacional de las matemáticas en el año 2000, con un estudio
introductorio del catedrático de matemáticas de la Universidad Autónoma
de Barcelona, Joan Girbau, en el que ensalza las dotes matemáticas de
Pedro Roiz al que define como un verdadero matemático.
También se hicieron ediciones facsímiles por Ed. Cuadrante, Ed.Testimonio y Librería Paris-Valencia.
Solo
conocemos, a través de su obra, unas pocas notas biográficas del autor.
Pedro Roiz fue párroco de la iglesia de San Valero en el valenciano
barrio de Ruzafa, y después canónigo de la Catedral Metropolitana. En
cuanto a sus dotes matemáticas, discipulo del también valenciano
Jerónimo Muñoz (1520 - 1591) astrónomo, geógrafo, ingeniero y hebraísta,
que dio clases de astronomía y hebraismo primero en Valencia entre 1563
y 1578 y fue luego nombrado catedrático en la Universidad de Salamanca.
Pedro Roiz igualmente desempeñó el cargo de catedrático de Matemáticas.
Una
de las singularidades de este libro es que Pedro Roiz se plantea
escribir una obra con la cual poder construir un reloj de sol, sin
conocimientos matemáticos previos. Y para ello incluye los conocimientos
matemáticos suficientes para llevar a cabo este tipo de relojes.
En
la carta al lector dice textualmente Roiz: “Las cosas de Mathematicas
van tan asidas y encadenadas entre si, que no se pueden entender las
unas sin las otras: las medias sin las del principio, ni las postreras
sin estas dos. Todo quanto fuere necessario para entender la fabrica de
los reloges solares de este libro, se hallara declarado en el, sin
necesidad de otro. Leanlo desde el principio, y no passen por cosa, sin
bien entenderla: y quando se les ofreciere algo que no este aquí
declarado, dexenlo, porque no sera necesario para nuestro intento.”
Roiz
comienza con una exposición de la geometría euclidiana en los capítulos
I y II, empezando por la definición de punto y terminando con
ejercicios geométricos sobre ángulos. El capítulo III lo dedica a
nociones de astronomía y el IIII a la definición de la rosa de los
vientos. El resto de capítulos se centran en los propios relojes solares
con los datos necesarios, y numerosas tablas con las divisiones del
arco en función de la latitud donde se sitúe el reloj. Una curiosdad
apuntada por Joan Girbau es “La tabla de las alturas del Norte de los
principales pueblos de España”, es decir una tabla de latitudes, es tan
exacta que no hay discrepancias superiores a los seis minuto de arco.
Hay que tener en cuenta que un minuto de arco equivale aprox. a 1850
metros de diferencia. Y varias exactitudes de décimas de minuto. ¡ Y sin
GPS !
Una
de las curiosidades del libro es su carta dedicatoria a Don Juan de
Borja hijo del Marqués de Navarrés, en el que ensalza el uso de las
matemáticas. Según Girbau es uno de los elogios más inspirados que se
han hecho a esta ciencia. Os expongo parte de la explicación que hace
Joan Girbau sobre la epístola a Joan de Borja:
“La estupenda
epístola que sirve de prólogo al libro empieza con la descripción del
famoso problema griego de la duplicación del cubo. En el año 429 a. C.
una gran peste azotó Atenas y se llevó aproximadamente una cuarta parte
de la población. Dícese que para remediar aquella calamidad se envió una
delegación al oráculo de Apolo en Delos para preguntar cómo podría
conjurarse la peste, a lo que el oráculo respondió que era necesario
duplicar el altar cúbico del templo de Apolo. Los atenienses pensaron
primero que bastaba con construir una ara igual a la ya existente y
juntarla a la primera, pero al observar que después de realizar esta
construcción la peste no cesaba, dícese que interpretaron el oráculo en
el sentido de que debían construir un altar con la misma forma cúbica
que el primitivo, pero de volumen doble.
El libro que estamos
comentando, después de describir este problema dice de él que es muy
dificultoso y que no se puede resolver “sin mucho estudio de aritmética y
geometría” y que la voluntad de Apolo era que los atenienses “se dieran
al estudio de la matemáticas”. En realidad este problema de la
duplicación del cubo, junto con otros dos problemas clásicos (el de la
trisección del ángulo y el de la cuadratura del círculo) quedó como
problema abierto hasta el siglo XIX en que se demostró que no tenía
solución (los matemáticos denominan problema abierto a aquel que nadie
sabe resolver). Expliquemos por qué la duplicación del cubo era para los
griegos un problema abierto. Bajo la óptica actual cualquier alumno de
bachillerato daría de él una solución correcta. Diría un tal alumno: Si
se designa por a la arista del altar cúbico de Apolo, su volumen será V =
a3. Si la arista del altar que buscamos es x, el volumen del cubo de
arista x debe igualarse a 2V. Por tanto x3 = 2V = 2a3. De donde x = 3√2a
¿Por qué esta solución completamente
correcta y elemental no era considerada “solución” por los griegos?
Ellos
consideraban que una figura geométrica era efectivamente construible de
manera exacta cuando existía algún procedimiento que la permitiera
construir utilizando solamente la regla y el compás. La pregunta que
ellos se hacían podría resumirse así: ¿Existe algún procedimiento
geométrico que utilizando solamente regla y compás permita construir la
longitud “x” a partir de la longitud conocida “a”? Esta pregunta no se
resolvió hasta el siglo XIX en que la teoría del matemático ´Evariste
Galois (1811-1832) permitió contestar la pregunta anterior en sentido
negativo. Es decir: nadie podrá inventar nunca un procedimiento
geométrico que utilizando sólo la regla y el compás permita construir 3
√2a a partir de a. Digamos aquí que Galois murió a los 21 años después
de batirse en duelo con un desconocido, y que su trabajo sobre la
resolución por radicales de las ecuaciones algebraicas –trabajo que
escribió la noche anterior al duelo y que entregó a un amigo –
revolucionó el álgebra.
Volvamos a nuestro libro de relojes de sol.
Su autor tuvo el acierto de empezar el prólogo del mismo con la
descripción de este problema de la duplicación del cubo, que fue durante
dos milenios un problema abierto. Los matemáticos profesionales, en
tanto que investigadores, se enfrentan a diario con problemas que nadie
antes ha resuelto, y en la mayoría de casos no consiguen más que dar de
ellos soluciones parciales. No existe pues mejor manera de presentar a
un público no matemático la verdadera esencia de esta ciencia que la
descripción de algún problema abierto, tal como hace el libro que
comentamos.”
Otro
ejemplo de su singularidad es su rareza, pues no recuerdo, ni tengo
referencias de otro libro en venta, al menos en los últimos diez años.
Palau que lo referencia con el número 275689, habla de algunos
ejemplares vendidos, 20 frcs. Heredia, 1891; 100 ptas. Madrid 1917; 125
ptas. Molina 1932 y 150 ptas. En 1941; 1000 ptas. Bardón en 1949 y 1500
ptas. En 1953 y 500 pesos, Porrua en 1950.
Mi
ejemplar perteneció a Robert B. Honeyman, que fue subastado en
Christie’s y lleva el ex libris de la librería Bardón; muy probablemente
sea uno de los dos ejemplares reseñado por Palau. Salvá lo referencia
en su catálogo con el 3811, lo cita Vicente Castañeda y Alcover en su
“Ensayo de una bibliografía comentada de manuales de artes, ciencias,
oficios, costumbres publicas y privadas”, así como Felipe Picatoste y
Rodríguez, con el numero 699, en sus “Apuntes para una biblioteca
científica española del siglo XVI” Madrid, 1891.
Pues
bien, todos los registros bibliográficos consultados tienen un error
garrafal, no solo hay una edición de esta obra ¡Hay dos!
La diferencia es la siguiente:
1ª/
La colación del libro es : “Libro de reloges solares, compuesto por
Pedro Roiz”, Impresso en Valencia en casa de Pedro de Huete. Año de
1575. 4º, 4h + 120 p. + 2 h . Colofón. Impresso en Valencia, en casa de
Pedro de Huete a la plaça de la Yerua. 1576.
2ª/
La otra edición tiene la misma portada y el libro es idéntico hasta la
pagina 97, a partir de ahí el libro cambia. Cambia la composición
tipográfica, capitulares diferentes, se corrigen párrafos y algunos de
los encabezamientos de los capítulos, incluso cambian los datos
numéricos en las tablas, lo que origina la duda de cuales serán las
correctas, y se añade un capítulo el XXIX. Lo curioso es que este
capítulo viene reflejado en los índices de ambas ediciones. Terminando
el libro sin colofón (creo que por falta de espacio) pero con la frase
“Fin deste libro de Relog. Sol.”

Ahora
bien Pedro Roiz da una explicación al final del cap. XXVIII de la 1ª
edición. Dice así: “No ponemos el capítulo29. en el qual pensábamos
tratar de los fundamentos y causas desta materia de Reloges, porque muy
presto plaziendo a Dios sacaremos un libro en lengua Latina, que tratará
de todas las demostraciones de las tablas de este libro, y de muchas
otras que no están aquí, donde se dará ejemplos de todas las reglas muy
extensos. Fin del libro de Reloges solares.”
Las incógnitas aparecen
con las fechas de edición y colofón. Ya que la edición mejorada, que
incluye el cap. XXIX, es decir libro completo con respecto al índice,
lleva fecha 1575. Concretamente la fecha de la epístola a Juan de Borja
que lleva fecha de 8 de Abril de 1575. En cambio la 1ª, que parece hecha
con más premura, que no incluye el capítulo XXIX por la próxima edición
de otro libro desarrollando este tema, lleva colofón de 1576.
Mi
teoría es que el proyecto editorial del libro que explicaría “el
fundamento y principio de los reloges solares deste libro” no se llevo a
cabo –aunque pienso que el manuscrito estaba escrito, por lo claro de
la idea de su publicación y porque Roiz indicaba que en breve espacio de
tiempo vería la luz- de manera que en 1576 se reeditó con mejoras y con
la inclusión del cap. XXIX. Aunque no se tomó la molestia de cambiar el
pie de imprenta, tal vez por eludir trámites o algún impuesto. Luego
hay dos claras y diferenciadas ediciones, que ningún bibliógrafo ha
señalado. Aunque es cierto que de la 2ª edición sólo he encontrado tres
ejemplares en bibliotecas.
¿Cómo descubrí todo esto? Muy fácil, la
cuestión apareció al recoger datos sobre los diferentes ejemplares que
se encuentran en bibliotecas españolas, ya que aunque es un libro raro
en comercio, no lo es en las bibliotecas españolas. El CCPBE recoge 15
ejemplares. En el catálogo de CSIC aparecen tres ejemplares, el de la
Universidad de Valencia, el de la universidad de Sevilla y el del
Instituto Botánico de Barcelona. En el del CSIC, si que indica que hay
una edición con 128 p. el del Inst. Bot. de Barcelona. Ahora bien,
aunque en el catalogo de la biblioteca de la Universidad de Valencia, al
menos el acceso por Internet, indica dos ejemplares de 1575 y
1575(1576), en ambos indica la colación de 120 p. + 2 h. un pequeño
fallo que gracias a la elaboración del catálogo SOMNI (gracias Apolonio)
se digitalizó el ejemplar de la 2ª, por lo que pude cotejar ambas
ediciones. Mis más profundas reverencias a la ciencia y la tecnología
que han propiciado tan feliz descubrimiento.
No querría terminar sin referenciar tres obras posteriores:
De
Christoph Clavius, la “Gnomonices libri octo, in quibus non solum
horologiorum solariu[m], sed aliarum quo[quam] rerum, quae ex gnomonis
umbra cognosci possunt, descriptiones geometricè demonstrantur”, por
Franciscum Zanettum, Roma, 1581. Esta obra se puede considerar una obra
enciclopédica (más de 800 páginas con abundantes ilustraciones) sobre
Gnomónica en la que por primera vez se describe, y se demuestra
geométricamente cada una de las posibilidades de construir un Reloj de
sol. Menciona los principios para la medida del tiempo. Para algunos
estudiosos este libro es una de las explicaciones más extensas de la
Gnomónica y para otros se trata de un amplio y complejo entramado de
demostraciones difícil de leer (Montucla dice en su famoso libro de la
historia de la matemática que es preferible inventar la gnomónica que
seguir las demostraciones de Clavius). El caso es que trata todos los
problemas planteados hasta la época y relata la forma de resolverlos
mediante geometría.
Portado de la obra de Clavius -que no tengo-El
autor, Cristobal Clavius, jesuita alemán, es uno de los promotores del
calendario gregoriano. La regla del año bisiesto del calendario Juliano,
creaba 3 años bisiestos de más en cada período de 385 años. Como
resultado, el acontecimiento actual de los equinoccios y solsticios
lentamente se apartaban de las fechas respectivas del calendario. El día
del equinoccio de primavera determina la fecha de las Pascuas, con lo
cual, la Iglesia comenzó a presionar por una reforma.
Clavius
planteó que el miércoles 4 de octubre de 1582 (Juliano) debía ser
seguido por el jueves 15 de octubre de 1582 (Gregoriano) para solucionar
este desfase y propuso que los años bisiestos ocurran en años
exactamente divisibles por cuatro, excepto aquellos terminados en 00,
que debían ser divisibles por 400. Esta regla se utiliza aún hoy, y es
tan precisa que no será necesario realizar ninguna otra reforma al
calendario por muchos siglos. Esta medida, aunque correcta, no fue muy
bien entendida. En Frankfurt, por ejemplo, los habitantes se levantaron
contra el Papa y contra los matemáticos que les habían robado once días.
Clavius escribió “Nueva apología del calendario romano” (1595), donde
justificaba las reformas al nuevo calendario, y las defendía de los
ataques.
Ya en España, las obras inmediatamente posteriores a la de Roiz fueron:
“Libro
de instrumentos nuevos de Geometría, muy necesarios para medir
distancias y alturas sin que intervengan números…” de Andrés García de
Céspedes, Madrid, Juan de la Cuesta, 1606
“Compendio Mathematico” 9
v. de Thomas Vicente Tosca, cuyo volumen IX, dedica entre otras cosas a
la gnomónica, Valencia, por Antonio Bordazar, 1715
Y para
terminar, llegando a la actualidad y en relación con el sol. Os muestro
este libro que curiosamente casi coincide en número de páginas, es del
mismo tamaño, esta publicado 400 años después del Roiz e incluso está
encuadernado en imitación a pergamino. “Tecnologías y aplicaciones de la
Energía Solar”. Madrid, 1976, libro que compré en mi adolescencia fruto
de mi eterna curiosidad en el terreno de las ciencias.
Libro,
que como el Roiz, es primero en su temática y así lo expresa una nota
del editor en la sexta hoja sin paginar del libro que dice así:
“Librería
Técnica Bellisco, haciendo honor a la verdad y teniendo siempre
presente en su quehacer las necesidades de sus clientes, reconoce que la
decisión de editar esta obra en castellano no fue tarea fácil; si bien
la novedad del tema atraería a los estudiosos en estas disciplinas,
había que ofrecer una obra que iciera de éste una clara exposición.
Dada
la escasa bibliografía que de este tema existe en nuestra lengua y no
habiendo tenido la oportunidad de conseguir un original de autores
castellanos; es por lo que esta editorial decidió publicar una obra
traducida.
En ningún momento, ha querido ha querido presentar un
tratado teórico, sino una obra que explique concisa y claramente las
aplicaciones de la energía solar; en esta, encontrará el lector buena
muestra de ello. Ninguna satisfacción mayor podía encontrar, que el
haber conseguido la finalidad que al principio se impuso.
Manuel Bellisco Hernandez”
EPILOGO:
Hasta
aquí llegan los buenos libros de Lamberto Palmart, los ejemplares
sobresalientes de mi biblioteca, aquellos que he reunido uno a uno, no
sin temblarme la mano o sintiendo un leve sudor frío y vacío en mis
entrañas, cada vez que he pagado por ellos la cantidad suficiente para
permitirme otras comodidades o algún que otro viaje como el resto de
mortales. Pero soy bibliófilo amigos, como vosotros que me leéis
asiduamente. Y esto no tiene cura. Me quedan libros, claro que sí y
muchos, pero no esos ejemplares de bibliófilo dignos de mostrar y
escribir sobre ellos, y robar un poco de tiempo a todos vosotros para
que los disfrutéis y compartáis conmigo, regalándome a cambio los
amables y entrañables comentarios que me han llenado de tanta
satisfacción. Son libros modernos, libros que me han ilustrado, han
saciado mi sed de curiosidad, me han alegrado, emocionado, entristecido o
me han hecho reflexionar. Son libros del día a día. Los otros, los de
bibliófilo, son de adquisición más lenta, de paso de tortuga, que se
contraponen a la agilidad de un blog. Por eso, y reflexionando con el
último artículo de Rui Martins, me tomo un descanso estival.
Tendré
que reflexionar sobre mi blog, no quiero cerrarlo, pero tendré que darle
otra dinámica y contenido. Un gran periodista, amigo mío me dijo
“Escribe mientras tengas algo que contar”. Aunque parezca una obviedad
tiene mucha verdad intrínseca y por respeto a todos los que me leéis,
así debo hacerlo.
A todos aquellos que tenéis vuestro blog -no hace
falta que os nombre, cada uno sabéis quien sois-, seguiré vuestros
interesantísimos artículos. Tenéis mucho que decir, sois auténticos
pozos de sabiduría y la regaláis en cada crónica que escribís. Amor
librorum nos unit.
Saludos bibliófilos y calcófilos.
miércoles, 27 de mayo de 2009
“Govierno general moral y politico. Hallado en las fieras y animales silvestres” – 1696
En
Augsburgo, en 1531, el italiano Andrea Alciato, publica el libro
titulado “Viri Clarissimi D. Andreae Iurisconsultiss Alciati. Mediol.
Mediol. Ad D. Chonradum Peutingerum Augustanum, Iurisconsultum
Emblematum Liber” conocido como “Emblemata”. Tuvo alrededor de ciento
treinta ediciones en diferentes idiomas, la última en Madrid, 1749. Es
una colección de 212 poemas en latín, cada uno consistente en un lema,
un proverbio, una sentencia corta de enigmática expresión, una imagen y
un texto epigramático. Se crea así un nuevo género literario, el
emblema, una manera de difundir valores morales y didácticos a través de
sentidos ocultos en figuras y frases.
Augsburgo, en 1531, el italiano Andrea Alciato, publica el libro
titulado “Viri Clarissimi D. Andreae Iurisconsultiss Alciati. Mediol.
Mediol. Ad D. Chonradum Peutingerum Augustanum, Iurisconsultum
Emblematum Liber” conocido como “Emblemata”. Tuvo alrededor de ciento
treinta ediciones en diferentes idiomas, la última en Madrid, 1749. Es
una colección de 212 poemas en latín, cada uno consistente en un lema,
un proverbio, una sentencia corta de enigmática expresión, una imagen y
un texto epigramático. Se crea así un nuevo género literario, el
emblema, una manera de difundir valores morales y didácticos a través de
sentidos ocultos en figuras y frases.
Básicamente, la estructura del emblema es la siguiente:
Una
figura, representada en el libro mediante una xilografía o grabado
calcográfico, que tiene como misión, que el precepto moral que se
pretende transmitir quede grabado en la memoria una vez descifrado el
sentido. Esto no siempre ocurría, ya que en ocasiones se trata de
abaratar la edición eliminando los grabados.
Un
título, que suele ser una sentencia o agudeza, en cierto modo críptica,
casi siempre en latín, que como "alma" del emblema da una pista para
completar el sentido de la imagen.
Un texto
explicativo, que interrelaciona el sentido que transmite la pictura y
expresa el mote. Con mucha frecuencia, esta explicación suele hacerse en
verso, utilizando epigramas latinos o en lengua vernácula.
Los
temas y motivos son varios: hay emblemas que se inspiran en la flora
otros en la fauna (animales de tierra, mar y aire), otros en la
mitología clásica, otros en la historia, o en temas bíblicos, o en
objetos diversos que por sus características ayudan a fijar en la
memoria la moralidad.
Los libros de emblemas, son un grupo temático
importante en el conjunto del libro español, los bibliófilos los han
buscado, de hecho se puede decir que son una especialidad dentro de las
categorías biblio-iconográficas. Y así lo señala Porter en su obra “Les
Llibres”, cuando señala las diferentes categorías temáticas que pueden
constituir una biblioteca. Lo cierto es que siempre acudo a él cuando
busco referencias sobre las diferentes especialidades bibliófilas.
Entre
los siglos XVI y XVIII encontramos varios autores españoles que siguen
esta corriente literaria, como son: Sebastián de Covarrubias y Horozco,
“Emblemas morales” (Madrid 1610), Juan Francisco Fernández de Heredia,
“Trabajos y afanes de Hércules, floresta de sentencias y ejemplos”
(Madrid 1682), Diego de Saavedra Fajardo, “Idea de un príncipe político
cristiano representada en cien empresas” (Munich, 1640), y algún ejemplo
valenciano como, Juan de Borja, Empresas Morales (Praga 1581; segunda
edición ampliada: Bruselas 1680), Cortés, Jerónimo, Libro y tratado de
los animales terrestres y volatiles. (Valencia 1615), Marco Antonio
Ortí, “Siglo cuarto de la conquista de Valencia” (Valencia 1640), entre
otros.
Dentro de este esquema literario, hay otros libros que ya
presenté anteriormente que encajarían perfectamente, como la obra de
Baltasar de Vitoria, “Theatro de los Dioses de la Gentilidad” y la de
Juan Pérez de Moya “Philosophia Secreta”. Pero él de hoy es claro
ejemplo de este género.
Esta obra la escribió Andrés Ferrer de
Valdecebro , hijo de familia noble, nació en Albarracín en 1620 y murió
en Alcalá en 1680. profesó como dominico en el convento de Santo Tomás
de la corte, y en el cursó su brillante carrera literaria. Viajó a Nueva
España donde se dedicó a la alta enseñanza teológica en El Real Colegio
de San Luis de Francia en la Puebla de los Ángeles, base de la
Universidad de dicha población. Como rector de dicha Academia defendió
sus privilegios reales y pontificios, mejoró su rendimiento y lo
abasteció económicamente gracias a sus reformas. Orador notable que
compaginaba sus actividades con la predicación y catequización de los
indios vecinos a Puebla. Vuelve a Madrid, en 1675 y es nombrado profesor
de Teología Moral en el colegio dominicano de Santo Tomás. Confesor de
princesas, predicador real de número, calificador del consejo de la
suprema Inquisición. Sus obras muy numerosas se imprimieron a caballo
entre México y España. En cuanto a las obras publicadas en España no he
encontrado ningún problema, hay información suficiente, se imprimieron
en Madrid, Burgos, Barcelona, Alcalá de Henares y Valencia. La
dificultad la he encontrado con las obras mexicanas, ya que no he
encontrado ejemplares en el CCPBE ni en el CCPBMx. En cambio tengo
referencias de estas obras en Palau y en la Enciclopedia Universal
Ilustrada Europeo-Americana Espasa-Calpe. Algunas de las obras citadas
coinciden en ambas obras, en título y año, algunas en título y algunas
aparecen en Espasa y no en Palau, lo que no coincide en ningún caso es
el lugar de impresión, para Palau se imprimieron en Puebla y para Espasa
en Txalaca. Por ejemplo, “Peligros de la America y calamidades de la
Religión Católica” (Puebla de los Angeles o Txalaca, 1650). Lo cierto es
que no he hecho una búsqueda exhaustiva de ejemplares mexicanos en las
bibliotecas del mundo, y tampoco sé si la localidad de Puebla (Puebla de
Zaragoza antes Puebla de los Ángeles) perteneció en algún momento al
estado de Txacala, o ambos fueron sólo uno. Espero que nuestro
bibliófilo mexicano Marco Fabricio, nos de luz sobre el asunto.
En
cuanto al estilo literario de Ferrer de Valdecebro, es en ocasiones
excesivamente candoroso y rebuscado, y en sus obras históricas ha sido
tachado de gerundiano. Incluso el poeta ilustrado Tomás de Iriarte lo
critica en sus fábulas, así en la de “El mono y el titiritero” que lleva
por título “Sin claridad no hay obra buena” dice así:
El fidedigno padre Valdecebro,
que en discurrir historias de animales
se calentó el celebro,
pintándolos con pelos y señales;
que, en estilo encumbrado y elocuente,
del unicornio cuenta maravillas,
y el ave fénix cree a pie juntillas,
(no tengo bien presente
si es en el libro octavo u en el nono),
refiere el caso de un famoso mono.
El
motivo de la burla, conjuntamente con el estilo literario, son los
primeros apuntes que hace Andrés Ferrer sobre el fenómeno biológico de
la adaptación, que forman la base de las modernas teorías
evolucionistas.
El ejemplar que hoy os muestro es la tercera de
cuatro ediciones, Madrid, Díaz de la Carrera, 1658; Madrid, Antonio de
Zafra, 1680; Barcelona, Sebastián Cormellas, 1696 y Madrid, Juan Zúñiga,
1728. Mi ejemplar corresponde al apuntado por Palau como 90.590. Salvá
solo cita la otra obra similar que escribió Ferrer, en la cual reflejaba
sus emblemas morales en las aves, que es la otra obra titulada
“Gouierno general, moral y politico hallado en las aues mas generosas y
nobles : sacado de sus naturales virtudes y propiedades”.
Aunque
todo sea dicho, existen al menos dos ediciones distintas de la que se
creía que era una sola, según las obras de bibliografía. De manera que
de mi libro impreso en Barcelona en Casa de Cormellas por Thomas
Loriente Impresor, año de 1696, existe otra edición distinta, con los
mismos datos, pero que en la portada se reflejan pequeñas diferencias
tipográficas y de composición. Una de las ediciones la que no lleva
frontispicio, lleva una hoja más de preliminares y viceversa. Igualmente
se aprecian diferencias en las capitulares que en mi ejemplar, la
edición con frontispicio, están decoradas y en la otra simplemente son
capitulares tipográficas. Se corrige la errata en el título las
propiedades de la Hiena, en mi ejemplar pone “PROPIEAADES” en la otra
edición se corrige
Esto lo descubrí al cotejar mi ejemplar con el de
la Facultad de Filosofía y Letras de Madrid, digitalizado en Google
books. Y lo pude corroborar con el comentario en la ficha del CCPBE. En
esta ocasión Internet gana a la bibliografía clásica.
La estructura del libro es 4º, Front. + 7 h prelim. + 398 pags + 25 h de tabla general. A cada fiera le acompaña una xilografía
Las
fieras que utiliza como símbolos y los jeroglíficos que se deduce de
las virtudes y propiedades de las fieras son las siguientes:
LEON: Del Príncipe, del ánimo, del Tyrano, del temor reverente, de la lascivia, de los padres.
ELEFANTE: De la templanza, de la grandeza, de África, de la venganza, de la mansedumbre, de la sugecion, de la continencia.
RYNOCERONTE: De la fortaleza, del ocioso, de la libertad.
VNICORNIO: De la velocidad, America, del provecho, de la clemencia.
TIGRE: De la voracidad.
ONSA: De la liberalidad, de la benevolencia, del agradecimiento.
LEOPARDO: De la avaricia, del engaño.
HYENA: De la discordia, de la murmuración, del cohecho.
LOBO: Del enemigo, de la mujer, del ladrón.
LYNZE: de la vista.
OSSO: De las religiones, del iracundo, de la abstinencia.
XAVALI: De la ignorancia, de la gula, del sacrificio.
CIERVO: de la penitencia, de la lisonja, de la vida.
TORO: De la Tierra.
CAMELLO: Del trabajo.
CAVALLO: Del tiempo, de la guerra, de la osadía.
CAN: De la fidelidad, del predicador, del vicio.
CYNOCEFALO: De la sabiduría, del Sacerdote, del mundo.
Cada
característica del animal representado la desarrolla como un capítulo,
al que sigue un “geroglífico” de dicha característica que igualmente
forma un capítulo y a este le sigue una digresión, que enlaza con la
característica analizada. Todo este conjunto forman un total de ciento
tres capítulos.
El índice de digresiones es el siguiente:
1- De la obligación precisa de los Príncipes, y Superiores para el acierto en el govierno de sus vassallos , y súbditos.
2- De la tyranía. Como arruinan las Monarquías, si usan de ellas los Governadores.
3- De los daños que acarrea la lascivia deshonestidad, y descompostura.
4- De la veneración, que a los padres, y ancianos se deve, y de la obligación de los padres en la criança de sus hijos
5- De los bienes que consigo trae la templança, y los graves daños, que al desorden acompañan.
6-
De que no es ninguna ocasión justa la venganza en los Católicos, con
ejemplares vivos de Gentiles, que enseñan a perdonar las injurias, y
acusan la injusta ley del duelo.
7- De la ocasión porque se pierden las Monarquías, y Repúblicas, que es salir del passo de su estado los hombres.
8- De las ruinas que a ocasionado la incontinencia, y de los que han sido por continentes celebrados
9- De la ociosidad, desdichas, y males que acarrea, y le son vezinas.
10- Del riesgo a que se pone ,el que familiar trata con mugeres, aunque sean lícitas, y decentes conversaciones.
11- De que la clemencia ha de governar el Cetro en todos los Superiores, no en el rigor.
12- De la obligación, que en la criança de las hijas tienen sus madres.
13- De que no es lo mayor de los hombres ser liberales, sino saberlo ser.
14- De que la prenda mas grande del hombre, es el agradecimiento.
15- De que no es la felicidad en los poderosos la riqueza, sino desdicha, si con la avaricia la acompaña.
16- De que la codicia en los Juezes y Ministros, es la ruina de los Reynos y Pueblos.
17- De las mugeres ilustres que han mercido el mundo desde su fábrica, hasta nuestras edades.
18- De que fuera conveniente escusassen las Repúblicas los logreros.
19- Del principio y antigüedad, de las Religiones
20- De la abstinencia, y ayuno, como ha deteriorado nuestro ser natural no tenerla.
21- De los achaques, y males que la gula engendra, y desdichas que aborta.
22- De que la lisonja es el más pestilente contagio para todo linaje de Repúblicas.
23- De que la más gloriosa vida, es la que alcanza, y consigue, el trabajo.
24- De la amistad, y elección de los amigos, quan necessarios son, y como se han de conservar.
25- De que si es lícita la guerra.
26- De la Ilustríssima Familia de Predicadores, sus excelencias y antigüedad.
27- De las letras, y los más celebrados por ellas en todos los siglos.
28- De los peligros del mundo, y como se ha de huir de sus engaños.
Como veréis, los temas morales y las debilidades del hombre no han cambiado demasiado a través de los siglos.
En
cuanto a la conservación del libro, llama la atención su buen estado.
La encuadernación no es la original, se reencuadernaría en la primera
mitad del XIX. Esta encuadernado en pergamino romana, con un discreto
tejuelo rojo con el nombre y título entre unos hierros, que le da cierta
elegancia y sobriedad. Las hojas, aunque no están lavadas, se conservan
lisas y limpias aunque es el típico papel de mala calidad del XVII,
pero la reencuadernación es muy buena. Mantienen los cortes, algo de
color amarillo con unas ligeras salpicaduras en verde.

Conserva
un ex libris nobiliario moderno del anterior propietario, se trata del
Conde de Hoochstrate, que según he podido averiguar en elencos
nobiliarios, es nieto de Juan Francisco Pérez de Guzmán y Boza, Duque de
T’Serclaes, insigne bibliófilo español, hermano del Marques de Jerez,
igualmente bibliófilo cuya colección descansa en la Hispanic Society. Me
gustaría imaginar que este libro, del “Govierno general y moral…” no
fue adquirido por el conde Hoochstrate, sino que lo heredó del ilustre
bibliófilo español el Duque de T’Serclaes y que cuando me siento en el
rincón favorito de mi sofá y ojeo sus páginas, son las mismas hojas que
él hojeo, a la luz de un candil, allá por siglo XIX.
Cada
característica del animal representado la desarrolla como un capítulo,
al que sigue un “geroglífico” de dicha característica que igualmente
forma un capítulo y a este le sigue una digresión, que enlaza con la
característica analizada. Todo este conjunto forman un total de ciento
tres capítulos.
El índice de digresiones es el siguiente:
1- De la obligación precisa de los Príncipes, y Superiores para el acierto en el govierno de sus vassallos , y súbditos.
2- De la tyranía. Como arruinan las Monarquías, si usan de ellas los Governadores.
3- De los daños que acarrea la lascivia deshonestidad, y descompostura.
4- De la veneración, que a los padres, y ancianos se deve, y de la obligación de los padres en la criança de sus hijos
5- De los bienes que consigo trae la templança, y los graves daños, que al desorden acompañan.
6-
De que no es ninguna ocasión justa la venganza en los Católicos, con
ejemplares vivos de Gentiles, que enseñan a perdonar las injurias, y
acusan la injusta ley del duelo.
7- De la ocasión porque se pierden las Monarquías, y Repúblicas, que es salir del passo de su estado los hombres.
8- De las ruinas que a ocasionado la incontinencia, y de los que han sido por continentes celebrados
9- De la ociosidad, desdichas, y males que acarrea, y le son vezinas.
10- Del riesgo a que se pone ,el que familiar trata con mugeres, aunque sean lícitas, y decentes conversaciones.
11- De que la clemencia ha de governar el Cetro en todos los Superiores, no en el rigor.
12- De la obligación, que en la criança de las hijas tienen sus madres.
13- De que no es lo mayor de los hombres ser liberales, sino saberlo ser.
14- De que la prenda mas grande del hombre, es el agradecimiento.
15- De que no es la felicidad en los poderosos la riqueza, sino desdicha, si con la avaricia la acompaña.
16- De que la codicia en los Juezes y Ministros, es la ruina de los Reynos y Pueblos.
17- De las mugeres ilustres que han mercido el mundo desde su fábrica, hasta nuestras edades.
18- De que fuera conveniente escusassen las Repúblicas los logreros.
19- Del principio y antigüedad, de las Religiones
20- De la abstinencia, y ayuno, como ha deteriorado nuestro ser natural no tenerla.
21- De los achaques, y males que la gula engendra, y desdichas que aborta.
22- De que la lisonja es el más pestilente contagio para todo linaje de Repúblicas.
23- De que la más gloriosa vida, es la que alcanza, y consigue, el trabajo.
24- De la amistad, y elección de los amigos, quan necessarios son, y como se han de conservar.
25- De que si es lícita la guerra.
26- De la Ilustríssima Familia de Predicadores, sus excelencias y antigüedad.
27- De las letras, y los más celebrados por ellas en todos los siglos.
28- De los peligros del mundo, y como se ha de huir de sus engaños.
Como veréis, los temas morales y las debilidades del hombre no han cambiado demasiado a través de los siglos.
En
cuanto a la conservación del libro, llama la atención su buen estado.
La encuadernación no es la original, se reencuadernaría en la primera
mitad del XIX. Esta encuadernado en pergamino romana, con un discreto
tejuelo rojo con el nombre y título entre unos hierros, que le da cierta
elegancia y sobriedad. Las hojas, aunque no están lavadas, se conservan
lisas y limpias aunque es el típico papel de mala calidad del XVII,
pero la reencuadernación es muy buena. Mantienen los cortes, algo de
color amarillo con unas ligeras salpicaduras en verde.
Conserva
un ex libris nobiliario moderno del anterior propietario, se trata del
Conde de Hoochstrate, que según he podido averiguar en elencos
nobiliarios, es nieto de Juan Francisco Pérez de Guzmán y Boza, Duque de
T’Serclaes, insigne bibliófilo español, hermano del Marques de Jerez,
igualmente bibliófilo cuya colección descansa en la Hispanic Society. Me
gustaría imaginar que este libro, del “Govierno general y moral…” no
fue adquirido por el conde Hoochstrate, sino que lo heredó del ilustre
bibliófilo español el Duque de T’Serclaes y que cuando me siento en el
rincón favorito de mi sofá y ojeo sus páginas, son las mismas hojas que
él hojeo, a la luz de un candil, allá por siglo XIX.





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