jueves, 29 de diciembre de 2016

El descanso del Sabbath

El descanso del Sabbath


El descanso del Sabbath

Introducción

Acuérdate del día del Sábado, para santificarlo.
Trabaja seis días, y en ellos haz todas tus faenas. Pero el día séptimo
es día de descanso, consagrado a Yavé, tu Dios. Que nadie trabaje. Ni
tú, ni tus hijos, ni tus hijas, ni tus siervos, ni tus siervas, ni tus
animales, ni los forasteros que viven en tu país. Pues en seis días Yavé
hizo el cielo y la tierra, el mar y todo cuanto hay en ellos, pero el
séptimo día Yavé descansó, y por eso bendijo el Sábado y lo hizo
sagrado.



Exodo 20:8-11.


Esto dice el cuarto mandamiento, y muchas personas que leen la Biblia no están muy seguras que deberían hacer al respecto.


Algunas personas están seguras. Hay áreas de Jerusalén donde el
automóvil sería apedreado si manejaras allí en Shabbat (hebreo de
Sabbath=Sábado). Algunos ascensores de edificios en Israel paran
automáticamente en cada piso durante el Shabbat, porque debería trabajar
alzando la mano y presionando el botón.


Algunas personas en otros países no trabajarían en el jardín,
irían a caminar, o permitirían a sus hijos jugar al fútbol el Domingo,
porque ellos no quieren profanar el Sabbath (Domingo). Algunos están
involucrados en campañas para impedir que otras personas trabajen el
Domingo, sean ellos cristianos, o de cualquier otra religión o sin
religión.


Muchos cristianos no van tan lejos, pero tienen todavía una vaga
inquietud que por supuesto no están haciendo lo que deberían. ¿Está bien
ir de compras el Domingo? ¿Apoyarían ellos campañas para mantener el
Domingo como día especial?


Las escrituras contienen cerca de 150 referencias al Sabbath. En
los tiempos de Moisés trabajar durante el Sabbath se penalizaba con la
muerte (Exodo 31:15) y un hombre era apedreado hasta morir si juntaba
leña en el día de Sabbath (Números 15:32-36).


En Isaías, por otra parte, grandes bendiciones eran prometidas a las personas que respetaban el Sabbath: 'Si
te preocupas de no caminar en día Sábado ni de tratar tus negocios en
el día Santo, si tú llamas al Sábado 'Delicioso' y 'Venerable' al día
consagrado a Yavé; si tú lo veneras, evitando los viajes, no haciendo
tus negocios, ni arreglando, ese día, tus asuntos, entonces, te sentirás
feliz con Yavé; te llevaré en triunfo por las cumbres de tu país, y te
mantendré con la propiedad de tu padre Jacob. Ya que es la boca de Yavé,
que lo asegura'
(58:13,14)


Jeremías también promulga graves advertencias respecto a trabajar
en el día Sabbath y promete una abundante bendición para la nación a
cambio de conservar ese día santo (17:19-27).


Que significan las palabras de la escritura, 'Por tanto es claro que queda un descanso sabático todavía para el pueblo de Dios'
(Hebreos 4:9). ¿En toda esta confusión hemos olvidado lo que Dios nos
ha dicho? ¿Podemos aceptar ser ignorantes en tan importante asunto?


Domingo

Nuestro primer problema es que el Antiguo Testamento claramente
asocia el Sabbath con el séptimo día de la semana, el cual todos
coinciden es el Sábado. En el principio de su historia la iglesia
comenzó a observar el Domingo como su día especial y ha continuado
haciéndolo en la mayoría de los países, pero no en todos, hasta el día
de hoy.


Dos razones halladas en las escrituras han sido dadas para esta
práctica. Al principio las personas decían que los miembros de la
iglesia primitiva siempre se reunían en el primer día de la semana.
¿Pero lo hacían? Hay una referencia en Hechos de los Apóstoles capítulo
20 verso 7 a una reunión en el primer día de la semana, y una referencia
en 1 Corintios 16 verso 2 que pone a un lado la colecta de limosna el
primer día de la semana. Hay evidencias enfrentadas en la práctica de la
iglesia universal de tratar al Domingo tanto como día de descanso como
día del culto.


Además la traducción literal del griego para el primer día de la semana es el primer (día) de los Sabbath.
No es del todo seguro que la frase signifique Domingo. Esto nos refiere
a la segunda razón para observar el Domingo, la cual es el concepto
tradicional que Jesús resucitó en la mañana del Domingo.


Algunas personas dicen que deberíamos observar el Domingo como el
día en que Jesús resucitó de la muerte. ¿Pero él resucito en el
Domingo? En los evangelios encontramos 3 diferentes frases refiriendosé
al día de su resurrección.


Jesús dice 3 veces en Mateo y 3 veces en Lucas que él resucitará
al tercer día. Aunque estos versos pueden ser tomados para referirse al
Domingo como el tercer día desde el Viernes, el problema es que algunos
otros versos en Mateo y Marcos usan la frase después de tres días. Peor
todavía para el concepto tradicional se encuentra en Mateo capítulo 12
verso 40 que establece claramente, 'Porque, del
mismo modo que Jonás estuvo tres días y tres noches en el vientre del
gran pez, así también el Hijo del Hombre estará tres días y tres noches
en el seno de la tierra'
. No hay una forma conocida en la
matemática antigua o moderna para colocar 3 días y 3 noches entre la
tarde del Viernes y la mañana del Domingo.


Si Jesús murió la tarde del Viernes como muchas personas aceptan,
él debió de haber resucitado durante la noche del Domingo si esperó por
lo menos parte de los tres días y las tres noches en la tumba. Hay
buena evidencia que resucitó el Domingo a la medianoche, siendo la
mañana de la resurrección la del Lunes.


El día del Señor

'¿No es el Domingo el día del Señor?', algunas personas se
preguntarán. Otra vez esta idea está basada puramente en la tradición de
la iglesia. No hay evidencia bíblica que apoye esto, ni ninguna
justificación lógica. Los profetas del Antiguo Testamento hablan
frecuentemente acerca del día del Señor. Ellos nunca se refirieron a un
día de la semana. Ellos siempre se referían a un tiempo de juicio que
vendría para los injustos y la liberación para el pueblo de Dios. En el
Nuevo Testamento hay referencias similares, especialmente en las cartas
de Pablo referidos a la venida y la presencia de Jesús. La frase el día del Señor aparece sólo en el libro del Apocalipsis capítulo 1 verso 10: 'Yo estaba en espíritu en el día del Señor...'. Yo entiendo esto como 'En espíritu fui transportado en el tiempo hasta el Día del Señor'.
Transportarse en el espacio o en el tiempo no es extraordinario en las
escrituras. En Apocalipsis 21:10 Juan es llevado en espíritu a un monte
grande y alto). La Nueva Versión Internacional (Inglés) cambia el orden
de las palabras de estos versos e inserta el artículo, traduciéndolo, 'En el Día del Señor estaba en el Espíritu...'
Esto quiebra el verso y lo fuerza a significar que Juan estaba teniendo
una experiencia espiritual un Sábado o una mañana de un Domingo! No
veo nada mas que una tradición de la iglesia para justificar esta
interpretación. No hay nada en ningún lugar de las Escrituras que
conecten el Día del Señor con el Domingo.


En consecuencia no existe evidencia cierta que los primeros
cristianos se reunían los Domingos. Más importante tal vez que esto, no
hay una palabra en el Nuevo Testamento que sugiere que el Domingo deba
reemplazarse por el Sábado como el día a ser observado, tanto para el
descanso o para el reunirse.


La observancia del Domingo llega a la iglesia después del tiempo
de la iglesia primitiva, con algunas otras prácticas paganas tomadas de
religiones existentes en esos tiempos. Navidad fue originalmente la
fiesta del 'Inconquistable Sol' y se refiere obviamente al culto del sol. La observancia del Domingo probablemente tiene el mismo origen pagano.


Sombras y Realidad

¿Deberíamos por lo tanto observar el Sábado como nuestro día
Sabático? Los Adventistas del Séptimo Día y otras sectas menos conocidas
lo hacen.


Está claro que el Apóstol Pablo no favorecía esto. El pronunció
declaraciones específicas en contra de un día en particular. A los
Gálatas escribió, 'Guardáis los días, los meses, los tiempos y los años. Me temo de vosotros que haya trabajado en vano con vosotros' (Gálatas 4:10,11)


A los Colosenses les dijo: 'Por tanto nadie
os juzgue en comida o bebida, o en cuanto días de fiesta, luna nueva o
días de reposo. Todo lo cual es sombra de lo que ha de venir, pero la
realidad es el cuerpo de Cristo'
(Colosenses 2:16,17)


El escritor de la carta a los Hebreos expresa un pensamiento similar en el capítulo 10 verso 1: 'La ley es solo una sombra de los bienes futuros, no la realidad de las cosas.'


Estas dos últimas referencias sostienen el mismo argumento. El
Sabbath, al igual que la ley cerimonial judía, era una sombra de una
realidad mucho mayor que iba a venir. Debemos entender la diferencia
entre sombra y realidad. Para el hombre natural, las cosas que él puede
ver, oír y tocar son la realidad. Las cosas espirituales están muy
apartadas y pertenecen a un mundo indefinido e irreal. Para Dios y para
el hombre espiritual ocurre al revés. Las cosas que podemos ver, oír y
tocar son solo sombras del reino espiritual. El reino espiritual es real
y perdurable, mientras que el reino natural pasará.


El antiguo pacto estaba basado en los sacrificios visibles, las
ceremonias y los rituales que eran sombras pasajeras. Jesús trajo el
nuevo pacto, el cual es la realidad espiritual. Cumplió perfectamente la
ley. Una sombra es la réplica exacta de un objeto, pero carece por
completo de substancia. No posee valor comparado con el objeto mismo ni
siquiera es idéntica en su forma.


Podemos cambiar la metáfora y decir que las leyes y los eventos
del viejo pacto son como fotografías. ¡Las fotografías son hermosas no
sirven de nada! Nos presentan a alguien que nunca hemos visto, o nos
recuerdan a un ser querido, nos recuerdan una vacación o una ocasión
especial. Pero ellas no tienen valor completo sin la cosa que
representan. Ellas no son nada comparadas con la realidad misma. Tú no
miras por horas la foto de tu amado cuando estás sentado a su lado.


Esta es la relación entre el antiguo pacto y el nuevo. El
sacrificio de corderos del antiguo pacto era estimado como una
fotografía del único gran sacrificio de Jesús que iba a venir; pero no
tenía valor en sí mismo. Eran tan solo imágenes o sombras.


La carne es la sombra, el espíritu es la realidad. El antiguo
pueblo de Israel era la sombra. Aquellos que han nacido del Espíritu de
Dios son la realidad. Los reinos de la tierra son sombras, el reino de
Dios es la realidad. Nicodemo pudo ver milagros realizados en la carne,
pero no pudo ver el reino de los cielos. Jesús le dijo que debía nacer
del Espíritu de Dios si quería poder ver el reino.


La ley ceremonial que Dios dio a los judíos a través de Moisés no
tenía valor en sí misma. Su valor estaba en aquello a lo que señalaba.
Dios ordenó sacrificios de varios tipos de animales. En Hebreos 10:4
leemos, 'es imposible que la sangre de toros y de machos cabríos pueda quitar los pecados.'
El sacrificio de animales señalados anteriormente apuntaba al único
gran sacrificio que Jesús iba a realizar él mismo. El sacrificio de
animales eran sombras; el sacrificio de Jesús era la realidad. Hoy en
día, por lo tanto, no sacrificamos animales


Lo mismo es verdad tambien para el Sabbath. Fue un pacto y un signo entre Dios y el pueblo Judío. Exodo 31:16,17 dice, 'Los
israelitas guardarán el Sábado celebrándolo de generación en generación
como alianza perpetua. Será entre yo y los israelitas una señal
perpetua, pues en seis días hizo Yavé el cielo y la tierra, y al séptimo
día descansó y tomó respiro.'



Sin duda es beneficioso dejar de trabajar un día a la semana,
pero Dios no ordenó a toda la raza humana hacer esto. El dio la orden
del Sabbath a una raza especial a quienes él eligió usar como su
vehículo de revelación.


En Hebreos 4:9-12 (parcialmente citado anteriormente) leemos lo siguiente:


Por tanto es claro que queda un descanso
sabático para el pueblo de Dios. Pues quien entra en su descanso,
también descansa de sus trabajos, al igual que Dios de los suyos.
Esforcémonos, pues, de entrar en ese descanso, para que nadie caiga
imitando aquella desobediencia.


Ciertamente, es viva la palabra de
Dios y eficaz, y más cortante que espada alguna de dos filos. Penetra
hasta las fronteras entre el alma y el espíritu, hasta las junturas y
médulas; y escruta los sentimientos y pensamientos del corazón.



Por favor lee estos versos otra vez cuidadosamente porque ellos son fundamentales en cuanto al entendimiento de todo el tema.


Claramente este descanso del Sábado no tiene nada que ver con la observancia del Sábado de cada semana. Debemos entrar y experimentar un descanso espiritual, del cual cada Sabbath semanal es sólo una imagen.


Un descanso espiritual

Debemos considerar la naturaleza de este Sabbath espiritual.


Las personas religiosas a través de la Historia alrededor del
Mundo han trabajado mucho y duramente para agradar a Dios. Los judíos
observaron las leyes del Antiguo Testamento frecuentemente en grandes
detalles y con gran diligencia. Cuando sus conciencias no encontraron
paz en la observancia ellos agregaron más ramificaciones a las leyes y
extendieron su alcance en la esperanza que les pudieran traer paz. Los
fariseos no estaban contentos con diezmar su dinero. Ellos diezmaban
cada vegetal que crecía en sus jardines. No era suficiente para observar
la ley, 'No cocerás el cabrito en la leche de su madre'
(Exodo 23:19). Un judío ortodoxo no tomará leche y carne en el mismo
alimento, ni siquiera dentro de las tres horas para evitar siquiera el
más leve peligro de romper la ley.


Personas de otras religiones obviamente se esfuerzan duramente
para agradar a Dios. Los musulmanes ayunan por un mes completo una vez
al año entre la salida del sol y hasta la puesta del sol, y realizan
peregrinaciones a la Meca, a la cual antes de la posibilidad del
transporte moderno podía llevar meses incluso años. Ellos hacían esto
para agradar a Dios.


Los católicos estrictos atienden la misa diaria, viajan a templos
distantes y lugares santos, rezan rosarios y repiten interminables
oraciones, todo para ganar méritos y agradar a Dios. Los budistas
tibetanos realizan acciones similares.


Muchos de mis lectores estarán completamente de acuerdo que este tipo de actividades son obras muertas o trabajos de la carne, o nuestro propio trabajo,
los cuales no pueden agradar a Dios. Dios descansa de todos sus
trabajos en el séptimo día, y nosotros deberíamos dejar todo tipo de
trabajo de la carne. Ni las leyes judías del Antiguo Testamento, ni los
rituales católicos romanos, ni ninguna otra ceremonia puede satisfacer a
Dios quien mira el corazón.


¿Cómo, pues, podemos aplicar este descanso espiritual del Sabbath
a los creyentes basados en la Biblia que no hacen estas cosas? Más bien
su vida espiritual se desenvuelve alrededor de oraciones, estudios
bíblicos, 'testimonios', atendiendo reuniones, dando y tal vez ayunando.
Seguramente estas actividades no podrían describirse como obras muertas? Seguramente no podríamos descansar de estas actividades ordenadas por Dios?


Aquí llegamos a una paradoja. La misma actividad exterior puede
ser una acto útil de fe o un trabajo inútil. Moisés ayunó cuarenta días y
recibió de Dios la revelación de la creación de todas las escrituras.
Los fariseos ayunaban dos veces en la semana y sólo aumentaba su
condenación. Jesús oró y se manifestó el poder de Dios. Los fariseos
ofrecían largas oraciones y nada sucedía. Las escrituras eran un
manantial de bendiciones para Pablo y para todos aquellos que leían sus
exposiciones de las mismas. Para los fariseos las mismas escrituras
significaban una pesada carga a la que estaban ligados sus seguidores.


Es lo mismo para nosotros. La misma acción externa puede ser vida
o muerte. ¿Qué es lo que hace la diferencia? Simplemente, si la
actividad viene de la inspiración y guía del Espíritu Santo serán vida.
Si surge de nuestra propia energía natural y esfuerzo serán muerte.


Tú puedes leer las escrituras con hambre y deseo espiritual de
conocer a Dios, y él te bendecirá y te encontrará. O puedes leer las
escrituras por obligación y con deseo de llegar a ser una persona
importante en el mundo cristiano, y ellas no serán más interesantes que
un libro de Historia (pienso que los textos escolares han mejorado desde
mis años escolares). Ellos serán simplemente la letra muerta de la ley.


Puedes hablar a otros de Jesús porque, como Pablo, estás
contenido por el amor de Cristo y tienes algo precioso que quieres
compartir con los demás. Ellos serán luego tocados por el espíritu de
Dios que hay en tí. O puedes forzarte a ti mismo a 'testificar' a las
personas en un intento por obedecer los 'mandamientos de las escrituras'
para satisfacer tu conciencia y simplemente llevarla lejos de Dios.


Tu encuentro con otros creyentes puede ser un tiempo en que Jesús
está en medio de ustedes, o simplemente un tiempo en que nos
encontramos. Las escrituras hablan de dos métodos de reunirse. Jesús
dijo a los discípulos, 'Donde dos o tres se reúnan en mi nombre, allí estaré yo en medio de ellos' (Mateo 18:20) Pablo dijo a los corintios 'No os congregáis para lo mejor sino para lo peor'
(1 Corintios 11:17) A los Tesalonicenses Pablo habló de nuestra reunión
con Jesús (2 Tesalonicenses 2:1) Debo duramente decir que algunas
reuniones, largas o cortas, son vivas con la presencia de Dios. Otras
son solamente muertas.


La oración puede ser una comunión viva con Dios. Puede además ser
una obligación ritualista que debe ser realizada durante una duración
específica de tiempo cada día.
La clave para todas estas mentiras está en los versos del libro Hebreos
capítulo 4 : 'Ciertamente, es viva la palabra de
Dios y eficaz, y más cortante que espada alguna de dos filos. Penetra
hasta las fronteras entre el alma y el espíritu, hasta las junturas y
médulas; y escruta los sentimientos y pensamientos del corazón.'



Las acciones que proceden del alma o del hombre natural son
nuestros propios trabajos antes que los trabajos de Dios. Ellos pueden
provenir de altos principios tales como la conciencia o el sentimiento
del deber, o de bajos motivos tales como querer agradar al hombre. En
ambos casos están esencialmente automotivados, y al final ellos son nada
más que nuestro propio trabajo muerto.


Aquellas acciones que provienen del espíritu dentro de nosotros
mismos son sus trabajos. ¿Como decir cual es cual? Sólo la palabra de
Dios es eficaz para dividir entre las dos y separarlas. Su palabra juzga los pensamientos y la intención del corazón.
No debemos intentar escondernos de esa palabra, debemos darle la
bienvenida a nuestro corazón y permitir que nos juzgue. Sólo entonces
descansaremos de nuestro trabajo y entraremos en el suyo.


El primer Adán - el descanso perdido

El apóstol Pablo habla de los dos Adanes. 'Fue hecho el primer Adán alma viviente; el postrer Adán espíritu vivificante'
(1 Corintios 15:45) Adán significa en hebreo hombre. La historia puede
ser vista como la historia de sólo dos hombres: el primer hombre Adán
quien cayó y arrastró a toda la raza humana con él; el segundo hombre
Jesús quien vino a restaurar lo que el primer hombre había perdido.


Entre las cosas que el primer Adán perdió estaba el estado de
descanso. Este era la principal característica de la maldición de Dios
hacia él por su desobediencia. Encontramos esto en Génesis capítulo 3.
Citaremos los versos del 17 al 19.


'Porque escuchaste a tu mujer y comiste del
árbol del que yo te ordené, 'No comerás de él', maldito sea el suelo por
tu causa; con fatiga sacarás de él el alimento todos los días de tu
vida... Con el sudor de tu rostro comerás el pan, hasta que vuelvas al
suelo, pues de él fuiste tomado. Porque eres polvo y al polvo tornarás.'



Porque Adán hizo caso a la carne, simbolizada tanto en la mujer
Eva, y en el deseo de comida, él cayó bajo la maldición de Dios. La
característica central de esta maldición era que él debía trabajar. En
otras palabras el trabajo no es una bendición sino una maldición.


Adán no era un ocioso antes de caer. Podemos verlo como alguien
en descanso, sentado sobre un trono y gobernando sobre la creación de
Dios. Su trabajo era el trabajo de Dios, un gobierno creativo e
imaginativo. Desde esta posición exaltada él cayó haciendo caso a la
concupiscencia de la carne 'cuando la mujer vio que el fruto del árbol era bueno para comer y agradable a la vista,
y además deseable para ganar sabiduría, ella lo tomó y lo comió. Además
se lo dio a su marido, quien estaba con ella, y el lo comió'
(Génesis 3:6). Como hemos visto es el conflicto de la carne y el espíritu el que destruye nuestro descanso.


Ni el ocio ni el trabajo duro servil son bendiciones. Felizmente
podemos ver el principio de un mundo donde ninguna de estas dos cosas
necesitan ser. La maquinaria esta reemplazando a los músculos humanos en
la agricultura y la industria. Los medios de transporte mecanizados
dejarán atrás el trabajo penoso de los largos viajes a pie. Las
computadoras removieron los repetitivos cálculos sin fin y suma nuevas
tareas. Así mientras yo escribo esto la computadora toma la tensión
mecánica de la tarea de escribir y libera mi mente para el trabajo
creativo. Aún en el reino natural podemos ver que nos estamos moviendo
hacia una era de descanso - de la que nos explayaremos luego.


El postrer Adán - el descanso recuperado

Jesús es la perfecta manifestación y encarnación de cada virtud y
experiencia. Si queremos ver y comprender el descanso, o cualquier otra
experiencia en Dios, no podemos hacer nada mejor que mirarlo a él. Su
vida fue una perfecta expresión del descanso sabático de Dios.


Cada cosa que él hizo estaba basado en un conocimiento intuitivo
de una obediencia a los deseos de su Padre. En cada situación él pudo
hacer exactamente lo que él quiso hacer, porque sus deseos estaban
perfectamente subordinados a los deseos de Dios.


Jesús vivió en total victoria sobre los deseos de la carne. Su
cuerpo fue su sirviente. Cuando el espíritu lo movió a ayunar por
cuarenta días, él obedeció. No escuchó a los requerimientos de su cuerpo
por comida. Cuando el tiempo importante de elegir a sus discípulos
llegó, él paso toda la noche en oración. Los requerimientos del cuerpo
para dormir fueron ignorados. Sin duda sintió los deseos normales de
sexo, pero él tenía un alto llamado de Dios y por él ellos no podían ser
realizados.


Esperando complacer las relaciones, amigos y enemigos nunca lo
separaron del camino de agradar a Dios. Su madre le pidió que
convirtiera el agua en vino antes del tiempo establecido por Dios
llegara. Sus hermanos querían que fuera a la Pascua y se revelara él
mismo como el Mesías. Pedro quería que volviera del camino de
sufrimiento y muerte. Siempre siguió tranquilamente los deseos de su
Padre, nunca se desvió del camino por temor a la opinión de los hombres o
por oposición.


Cuan fácilmente la carne pudo haberlo instigado a ser otro
Moisés, trayendo grandes y buenas leyes; u otro David liberando su país
del yugo romano. El pudo haber viajado al imperio romano como Pablo lo
hizo para llevar su mensaje y comenzar su ministerio más temprano y
ganar más seguidores. Pero el orgullo no lo movió a ninguna acción de la
carne. El descansaba totalmente en la voluntad de su Padre.


Un hombre que camina en el espíritu y ha ganado la victoria sobre
la carne, no necesita reglas para agradar a Dios. El orar tranquilo sin
un tiempo regular ni deseos propios para estar en comunión con Dios. El
dará sin pagar un diezmo regular desde la generosidad y el amor en su
corazón. El se encontrará con otros santos de Dios sin un tiempo y lugar
regular de encuentro a través de un mutuo acercamiento en el Espíritu
Santo.


Reglas y regulaciones son necesarias para los bebés y los niños
en la fe, pero hay un lugar de madures en Dios cuando los creyentes
entran en descanso, 'Hay un descanso, luego, un descanso sabático para el pueblo de Dios'.


¿Estaba siempre Jesús en descanso perfecto? ¿No hubo nunca sudor
en su frente? Aproximadamente toda su vida él vivió en perfecta e
irrompible comunión con su Padre. Pero llegó un tiempo cuando esa
comunión fue rota. La oscura nube del pecado - no los suyos, sino los
nuestros - se interpuso entre él y Dios. Cuando este horrible tiempo se
acercó a él comenzó a estar en conflicto con su Padre. 'Padre,
si quieres, pasa de mi esta copa; pero no se haga mi voluntad sino la
tuya... Y estando en agonía oraba más intensamente; y era su sudor como
grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra'
(Lucas 22:41,43) ¡Su sudor no era agua sino sangre!


De este modo Jesús tomó la maldición de Adán (con cualquier otra
maldición) sobre sí mismo para que pudiéramos recibir la bendición del
descanso de Dios, y sentarnos con él y compartir su trono.


¿Cuando podremos entrar en descanso?

¿Debemos ahora preguntarnos cuando entraremos en este descanso? Vamos a releer el cuarto mandamiento, 'Recuerda el día Sábado de hacerlo santo. Seis días trabajarás y harás tus faenas...'
¡Esto no es uno, sino dos mandamientos! El primero es Recuerda el día
Sábado... El segundo es Seis días trabajarás...La explicación sigue: 'Porque
en seis días el Señor hizo el cielo y la tierra, el mar, y todo lo que
hay en ellos, pero el descanso en el séptimo día.'



En los propósitos de Dios, cada cosa tiene un tiempo. Hay tiempo
para los individuos, tiempo para la comunidad, tiempo para las naciones y
tiempo para el mundo entero. Dos mil años atrás, cuando Jesús vino a la
tierra, vivió, murió y resucitó, y subió al Padre, era el tiempo para
el evangelio de la salvación. El dijo a sus discípulos vayan por todo el
mundo y prediquen el evangelio a toda la creación. Para el mundo entero
la era del evangelio había comenzado. No obstante para muchas personas,
países, comunidades y pueblo el tiempo no ha comenzado todavía
lentamente, cerca de los últimos dos mil años desde que el evangelio fue
predicado en casi cada esquina del planeta, todavía muchas personas no
han oído de Jesús.


Así como hubo una plenitud de los tiempos cuando la era del
evangelio comenzó, y en un tiempo para cada individuo de experimentar el
evangelio personalmente, hay un tiempo para entrar también en el
descanso sabático. Consideraremos primero aquel tiempo para la gran
proclamación de este mensaje, y luego el tiempo para la experiencia
individual de las personas.


El cumplimiento amplio

Hebreos 4:9 establece claramente, 'Hay un descanso, luego, un descanso sabático para el pueblo de Dios.' El escritor aparentemente veía esto como en el futuro. En Romanos capítulo 8 además establece que
la creación entera está en ansiosa espera de un tiempo futuro cuando
será liberada de la esclavitud y llevados a la gloriosa libertad de los
hijos de Dios
. ¿Cuándo sucederá esto? El apóstol Pedro hizo sentencia definitiva acerca del tiempo en su segunda carta, 'Pero no olviden esto, queridos amigos: con el Señor un día es como mil años, y mil años son como un día'
(2 Pedro 3:8) Seis días significan seis mil años. Un día significa mil
años. Seis mil años para los cálculos de Dios como registran en las
escrituras han pasado ahora desde el tiempo de Adán. Estamos ahora en el
comienzo de los siete mil años. En Apocalipsis capítulo 20 habla de un
tiempo, cuando Satanás dominará por unos miles de años. Los siete días
de la creación descrita en Génesis son una figura entonces de los seis
mil años de trabajo del hombre seguidos por mil años de descanso
sabático. Lea Bible Chronology para una explicación de este asunto.


Seis y números como 600, 6000 y 666 se relacionan
consistentemente en las escrituras al hombre y sus trabajos. Noé tenía
600 años cuando él entró en el arca. El estaba al principio de los
setecientos años de su vida. Su extenso trabajo de construcción estuvo
entonces terminado y él entró en el arca, la cual era un lugar de
descanso. El nombre Noé significa así mismo descanso. Después de la
inundación el salió del arca en una nueva era y tiempo en los propósitos
de Dios.


Los tres grandes reyes de Israel, Saúl, David y Salomón pueden
además colocarse en un cuadro de testigos. Cada uno reinó por cuarenta
años y corresponde a un período histórico Saúl representa al período de
los judíos desde el nacimiento de Abraham hasta el tiempo de Jesús. Como
Saúl los judíos finalizaron en desestimación. David corresponde a la
era de la iglesia, la cual todavía la estamos viviendo. David era el 'amado del Señor'
(como su nombre lo indica), pero él era un hombre de guerra. Salomón
representa la era en la que estamos ingresando. Yo creo que será
caracterizada por la paz - el significado de su nombre - también por la
sabiduría, prosperidad y larga vida - los tres regalos que Dios le dio
-. En sus propias palabras, 'Hoy Yavé, mi Dios, me ha concedido paz por todas partes y no tengo adversarios ni quien me quiera mal'
(1 Reyes 5:4) En Hebreos esto leemos como no hay Satanás, lo cual
corresponde notablemente con la figura en Apocalipsis de Satanás es
sujetado.


Los estudiantes de las escrituras han dividido el tiempo en
varias eras o dispensación en el trato de Dios con el hombre. Los
detalles de interpretación difiere, pero los principales tópicos están
razonablemente claros. Desde Adán hasta Noé la humanidad vivió bajo su
consciencia. No había ley o gobierno. Desde Noé hasta Moisés estaba la
ley de los patriarcas. Moisés inició la era de la ley, la cual duró
hasta que Jesús inició la era de la gracia. Esto en su transformación da
lugar a la era del reino o era del descanso, la cual estamos
considerando. Cada era representa un desarrollo en los propósitos de
Dios y su trato con los hombres, y un día de gran oportunidad


Descanso personal

Vivimos entonces en un tiempo de cumplimiento sabático. Somos
privilegiados de vivir en un tiempo de grandes revelaciones y
oportunidades espirituales antes que aquellos que se han ido antes que
nosotros. ¿Estoy indicando con esto que los creyentes de hoy son mejores
que todos aquellos que ya han partido? ¿Podemos decir que estamos por
encima de Moisés, David, Isaías, Pedro, Pablo y Juan porque hemos nacido
más tarde? Absolutamente no. Todos sabemos que esto no es así.
Simplemente vivimos en un tiempo de grandes revelaciones y
oportunidades. Los hombres espirituales y de Dios en eras pasadas han
vivido a través de la revelación de su tiempo; mientras que los hombres
carnales de hoy, a pesar de lo que ellos proclaman, pueden ser
ignorantes del trato más fundamental de Dios. Algunos en cada era y
lugar simplemente tomaron la oportunidad espiritual que se les dio.
Otros fueron más lejos y alcanzaron precoz y exteriormente mas allá de
su tiempo y ambiente. Otros descuidaron sus privilegios y se cegaron a
la verdad que eran hijos de Abraham y todo le iría bien.


Henoc vivió casi en el principio de la historia y sin embargo fue un prodigioso hombre de Dios. El era un hombre quien caminaba con Dios y desapareció, porque Dios se lo llevó.
Moisés vivió físicamente en el comienzo de la era de la ley. ¿En
espíritu podemos dudar que alguien que reguló tan maravillosamente sobre
el pueblo de Dios estaba viviendo en la era del reino de Dios?


No podemos saltar seis mil años de historia en nuestra
experiencia e inmediatamente entrar en el descanso sabático de Dios.
Tanto espiritual como físicamente, yo creo que los hijos de Dios pasan a
través de la infancia, niñez y adolescencia a la madurez. No podemos
pasar sobre la ley en el Sinaí, la marcha por el desierto, la conquista
del Canaán, las victorias de David y Salomón, la cautividad en Babilonia
y movernos directamente al nacimiento del Hijo de Dios. No podemos
omitir el antiguo pacto e ir directamente al nuevo. Debemos trabajar
durante seis días antes que podamos entrar en nuestro descanso sabático.


¿Puedes descansar cuando estás cansado? Cuando tus ancianos
abuelos llegan a tu casa después de un largo viaje, amablemente les
preguntas si ellos quieren apoyar sus pies sobre un taburete. Cuando un
adolescente saludable llega a su casa a la mañana, tú rápidamente le
ofreces ir a su dormitorio! El descanso es para aquellos que han
trabajado duramente y están cansados. Como bien podemos aplicar esas
bellas palabras de Jesús, 'Vengan a mí, todos aquellos que están fatigados y sobrecargados, y yo los haré descansar' (Mateo 11:28)


Una vez más el capítulo 4 de Hebreos nos ayuda a entender. En el verso 7 leemos, vuelve a señalar un día, hoy: 'Si hoy escuchas su voz, no endurezcáis vuestro corazón'.
Al fin y al cabo es sólo cuando escuchas la voz de Dios para tí mismo
que puedes recibir cualquier bendición de él. Pero cuando escuchas su
voz debes responderle. En el verso 11 dice 'Procuremos pues entrar en aquel reposo'. El camino para entrar en descanso es trabajar, no dormir.


Conclusión

Hemos visto entonces que observar el Sabbath semanalmente (Sábado)
era un pacto especial entre Dios y los judíos. Había grandes bendiciones
para aquellos que lo observaban y severas penalidades para quienes lo
profanaban. Observar el Domingo como día santo es simplemente ir del
judaísmo al paganismo. El Sabbath judío es un tipo o imagen de nuestro
descanso espiritual. El tiempo para aquel descanso es ahora. Los seis
días, imagen de los seis mil años del trabajo del hombre y sus faenas
están ahora completos, y estamos parados en el umbral del día del Señor -
el día sabático de Dios.


Vivimos en un día de oportunidades especiales. Las verdades que
estaban escondidas a las generaciones anteriores están siendo reveladas a
nosotros. Ante nosotros una puerta permanece abierta en el cielo y una
voz como una trompeta dice 'Vengan'. El Espíritu y la novia dicen, 'Vengan'.
Podemos quedarnos a un costado sin creer, temerosos y dudando e ir más
allá hacia la plenitud de los propósitos de Dios para nosotros, o
podemos adherirnos a nuestras tradiciones y rechazar la luz.



Traducido por E German Gimenez.



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